Investigadores del IBMCP han desarrollado plantas bioluminiscentes que cambian de color al ser infectadas por virus, permitiendo la detección temprana de plagas en cultivos mediante cámaras convencionales.
Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), un centro conjunto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), han desarrollado un innovador método para la vigilancia y control de plagas en cultivos a través de plantas bioluminiscentes. Este avance, publicado en la revista Nature Communications, utiliza un mecanismo inspirado en hongos que permite a las plantas emitir luz, facilitando la detección temprana de infecciones virales.
El sistema bioluminiscente permite que una planta emita luz verde cuando está sana y cambie a otro color si es infectada por un virus. Diego Orzáez, uno de los principales investigadores del proyecto, explica que este proceso se basa en cuatro enzimas que transforman el ácido cafeico presente en las plantas en una molécula luminosa. Así, las plantas transgénicas programadas genéticamente emiten una luz amarilla constante como señal de salud. En caso de infección, esta luz se transforma a verde, lo que puede ser detectado fácilmente con cámaras fotográficas comunes.
El equipo validó su metodología utilizando plantas transgénicas de Nicotiana benthamiana, un pariente del tabaco. Al introducir genes del sistema bioluminiscente mediante virus modificados, lograron visualizar la infección y las áreas afectadas. El sistema centinela desarrollado puede diferenciar infecciones por potyvirus, uno de los grupos más dañinos para la agricultura, mediante cambios específicos en el color emitido por las plantas.
Cuando las plantas no están infectadas, mantienen una luz amarilla constante; sin embargo, al ser atacadas por potyvirus, una enzima activa un cambio detectable por dispositivos económicos. Orzáez resalta que este cambio es específico del virus y puede ser captado con tecnología accesible. En pruebas realizadas con cultivos intercalados, el sistema logró identificar infecciones antes que los tomates presentaran síntomas visibles.
A diferencia de técnicas diagnósticas actuales como PCR o ELISA, que requieren laboratorios especializados y tiempo considerable para obtener resultados, este nuevo sistema ofrece monitoreo continuo y autónomo sin necesidad de reactivos externos ni muestreo. Marta Vázquez, investigadora postdoctoral del IBMCP y coautora del estudio, señala que el diseño con doble señal minimiza falsos negativos: si la planta deja de brillar completamente, también indica alerta.
Las aplicaciones prácticas son prometedoras; este sistema podría implementarse para vigilancia temprana en invernaderos y cultivos controlados. A largo plazo, podría adaptarse para detectar otros virus o incluso bacterias y hongos similares. Este avance cobra especial relevancia ante el contexto del cambio climático y la creciente amenaza de nuevos patógenos invasores.
La investigación ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Estatal de Investigación y cuenta con colaboración internacional entre varias instituciones científicas.
Calvache, C., Rodriguez-Rodriguez, M., Vazquez-Vilriales, V. et al. Bioluminescent sentinel plants enable autonomous diagnostics of viral infections. Nat Commun. DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-026-73810-w
Las plantas brillantes emiten luz amarilla cuando están sanas y cambian a luz verde al ser infectadas por un virus. Este cambio de color puede ser detectado con cámaras fotográficas convencionales, permitiendo la identificación temprana de infecciones antes de que aparezcan síntomas visibles.
A diferencia de los métodos tradicionales como la PCR o ELISA, que requieren tiempo y personal especializado, las plantas brillantes monitorizan continuamente la infección de forma autónoma sin necesidad de reactivos externos ni toma de muestras, lo que simplifica el proceso de detección.
Este sistema es especialmente útil para la vigilancia temprana de enfermedades virales en invernaderos y cultivos controlados, donde se pueden intercalar unas pocas plantas centinela entre los cultivos para detectar brotes antes de su propagación.
Sí, el principio detrás del sistema puede adaptarse a otros virus, así como a bacterias u hongos que posean enzimas similares, lo que podría ampliar su aplicación en diferentes contextos agrícolas.