Expertos europeos y representantes argentinos se reunieron en la Universidad de Bolonia para desarrollar un modelo educativo flexible basado en microcredenciales, promoviendo la cooperación internacional entre Europa y América Latina.
La innovación educativa, la digitalización y la cooperación internacional han sido los ejes centrales del taller titulado “L’evoluzione delle Microcredenziali nell’Istruzione Superiore”, organizado por la Universidad de Bolonia. Este evento se enmarca dentro del proyecto europeo PNRR – TNE Heritage4Future, cuyo objetivo es explorar el potencial de las microcredenciales como herramientas clave para la internacionalización de la oferta educativa y el aprendizaje continuo.
La Universidad de Bolonia ha reforzado su papel como un puente entre las instituciones académicas europeas y el ecosistema universitario de América Latina, desarrollando un modelo educativo inclusivo y flexible basado en certificaciones claras y mutuamente reconocibles. El taller, que tuvo lugar del 17 al 22 de junio, contó con sesiones en italiano, español e inglés, y reunió a líderes académicos, expertos europeos y una delegación de destacados representantes del sistema universitario argentino.
Entre los participantes se encontraban delegados de tres prestigiosas universidades argentinas: la Universidad de Buenos Aires (UBA), representada por Felipe Vega; la Universidad Nacional de Rosario (UNR), con Patricia Rojo, Julieta Cortés y Sebastián Paronzini; y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), con Julio Aguirre. También asistió Luis Liberman, rector del Instituto Universitario de las Aguas y el Saneamiento (IUAS) y docente en UBA.
Bajo la coordinación de la profesora Rebecca Montanari, el encuentro comenzó con una presentación sobre la evolución del sistema de microcredenciales desarrollado por la Universidad de Bolonia. Lucia Maini y Alessia Marchi del Centre for Teaching and Learning (CTL) abordaron este tema. Sergio Storari del CeSIA expuso sobre los desafíos técnicos para lograr que las microcredenciales sean reconocibles, verificables e interoperables a nivel europeo. Por su parte, Olgun Cicek, director del consejo de INQAAHE, destacó el papel transformador que pueden tener estas credenciales en la educación superior.
Las mejores prácticas surgidas a partir de proyectos universitarios y europeos fueron presentadas por Matteo Vignoli del grupo de trabajo sobre Microcredenciales del CTL. Además, se llevó a cabo una sesión conducida por el grupo UNAEURO de UNIBO que se centró en las redes de excelencia bajo el panel “Las microcredenciales en Una Europa”, resaltando las sinergias necesarias para implementar estos estándares a nivel internacional.
El taller concluyó con una discusión sobre las perspectivas futuras para la colaboración transatlántica liderada por Raffaella Campaner, prorectora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Bolonia.
Las microcredenciales son certificaciones que reconocen habilidades o conocimientos específicos adquiridos por los estudiantes. Su importancia radica en que facilitan la internacionalización de la oferta formativa y promueven el aprendizaje permanente, permitiendo a los estudiantes acceder a una educación más flexible y adaptada a las necesidades del mercado laboral.
En Europa, especialmente en la Universidad de Bologna, se están desarrollando modelos de microcredenciales que son transparentes y mutuamente reconocibles. En América Latina, universidades argentinas participan activamente en estos esfuerzos, buscando convergencias en los sistemas de certificación de sus programas académicos.
Uno de los principales desafíos es garantizar que las microcredenciales sean reconocibles, verificables e interoperables entre diferentes instituciones y países. Esto implica desarrollar un nuevo modelo de garantía de calidad que se adapte a las características específicas del contexto europeo.