Investigadoras de la UPM y UCA han demostrado que los residuos de cervecerías pueden transformarse en hidrógeno verde mediante fermentación oscura, contribuyendo a una economía circular y sostenibilidad energética.
¿Es posible que los residuos generados por una cervecería se transformen en hidrógeno verde, un combustible limpio y sostenible? Un equipo de investigadoras de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Universidad de Cádiz (UCA) ha demostrado que esto es viable a través de un estudio que investiga la fermentación oscura. Este proceso biológico permite que microorganismos descompongan materia orgánica sin oxígeno, produciendo hidrógeno como subproducto. La innovación del estudio radica en combinar dos tipos de residuos industriales que normalmente se gestionan por separado: las aguas residuales provenientes de la industria cervecera y los lodos generados en las plantas depuradoras de aguas urbanas.
En el contexto actual, donde la transición energética es crucial, desarrollar tecnologías ecoeficientes que puedan tratar simultáneamente aguas residuales mientras recuperan energía representa un desafío significativo para la gestión industrial sostenible. Las investigadoras del equipo se propusieron estudiar cómo maximizar la producción de biohidrógeno utilizando tanto lodos de aguas residuales como aguas residuales cerveceras. Su hipótesis era clara: ¿podrían estos residuos complementarse mejor juntos que por separado?
El equipo llevó a cabo experimentos con diferentes mezclas de ambos sustratos bajo condiciones termofílicas, específicamente a 55 °C. Aunque se observó que el mayor volumen de hidrógeno provenía únicamente del agua residual cervecera, la mezcla equitativa de ambos residuos resultó en una velocidad de producción superior. Además, esta combinación generó concentraciones elevadas de ácidos grasos volátiles, compuestos valiosos para la fabricación de bioplásticos y otros productos químicos industriales.
Un hallazgo importante fue el patrón cíclico en la producción de hidrógeno, que ocurre en dos etapas sucesivas relacionadas con diferentes rutas metabólicas activadas por los microorganismos. Para modelar este comportamiento, el equipo utilizó un modelo matemático que replicó con precisión los resultados experimentales. Esto permitirá optimizar el proceso en futuras aplicaciones.
Aparte de los aspectos técnicos, este estudio tiene repercusiones prácticas significativas. La industria cervecera produce millones de metros cúbicos de aguas residuales anualmente, mientras que las plantas depuradoras generan grandes cantidades de lodos, cuyo tratamiento resulta costoso. “Integrar estos flujos residuales en una estrategia conjunta para la valorización energética nos acerca a una economía circular real”, afirma Vanessa Ripoll, investigadora de la UPM y parte del equipo. Este enfoque transforma un problema ambiental en una oportunidad para generar hidrógeno renovable.
La investigación ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por la Comunidad de Madrid. Los resultados han sido publicados recientemente en la revista Process Biochemistry.
Acceso al estudio completo aquí.
La fermentación oscura es un proceso biológico en el que microorganismos degradan materia orgánica en ausencia de oxígeno, produciendo hidrógeno como subproducto. En este estudio, se utilizó para convertir residuos de cervecerías y lodos de plantas depuradoras en hidrógeno verde.
La combinación de estos dos residuos permite una mayor velocidad de producción de hidrógeno y genera concentraciones más altas de ácidos grasos volátiles, que tienen aplicaciones en la fabricación de bioplásticos y otros productos químicos industriales.
El estudio sugiere que integrar flujos residuales en una estrategia conjunta puede transformar un problema de gestión de residuos en una oportunidad para producir hidrógeno renovable, avanzando hacia una economía circular real.