L’Université Paris-Saclay, Eldena y HABS han creado el NeuroSkin Lab para investigar la conexión entre el cerebro y la piel mediante inteligencia artificial y análisis neurofisiológicos.
L’Université Paris-Saclay, en colaboración con las empresas Eldena y HABS, ha establecido el laboratorio NeuroSkin Lab – Decoding Brain-Skin Connection, enfocado en la neurodermatología digital. Este proyecto fue oficializado el 19 de junio de 2026 durante el evento Viva Technology y tiene como objetivo investigar las interacciones entre el cerebro y la piel mediante la aplicación de inteligencia artificial, ciencias cutáneas y análisis de señales neurofisiológicas.
El laboratorio NeuroSkin Lab representa un avance significativo en la investigación sobre la interrelación entre la biología cutánea y los procesos neuronales. Este esfuerzo conjunto busca fortalecer la cooperación científica y tecnológica entre los tres socios, combinando sus respectivas áreas de especialización para explorar nuevas fronteras en la comprensión del cuerpo humano.
La creación del laboratorio se formalizó durante el evento Viva Technology, donde se firmó un acuerdo que une a investigadores académicos con líderes en innovación. El laboratorio está respaldado por el grupo SIA3M de la Universidad Paris-Saclay, que aporta su experiencia en biología, química analítica y bioquímica. Esta colaboración permite abordar cuestiones complejas relacionadas con la salud cutánea desde una perspectiva multidisciplinaria.
Uno de los principales objetivos del NeuroSkin Lab es correlacionar las señales neurofisiológicas del cerebro con las respuestas observadas en la piel. Para ello, se utilizarán técnicas avanzadas para analizar datos fisiológicos, emocionales y neurocognitivos junto con información electroencefalográfica (EEG) y cardíaca. La combinación de estas tecnologías permitirá desarrollar modelos que ayuden a entender mejor cómo los estados mentales pueden influir en la fisiología cutánea.
Las capacidades del laboratorio SIA3M son esenciales para esta investigación, ya que se centran en metodologías relacionadas con la piel, así como en herramientas para estudiar interacciones entre luz y cáncer. Por su parte, Eldena AI se especializa en inteligencia artificial aplicada a la biología cutánea, creando modelos que integran datos diversos para comprender mejor cómo factores biológicos y ambientales afectan a la piel a lo largo del tiempo.
HABS aporta su conocimiento sobre sistemas de inteligencia artificial dirigidos al análisis de dinámicas neuronales. Su enfoque se basa en tecnologías que permiten evaluar estados cognitivos y emocionales a partir de patrones cerebrales. Esta sinergia entre las tres entidades promete abrir nuevas vías para aplicaciones innovadoras en el campo de la dermatología y más allá.
Aparte del desarrollo conjunto de investigaciones, NeuroSkin Lab también buscará facilitar la valorización de estos trabajos científicos. Se espera que surjan nuevas metodologías aplicables a industrias avanzadas y que se forme un equipo especializado dedicado al estudio profundo de la conexión entre cerebro y piel. A través de esta colaboración estratégica, los involucrados esperan contribuir significativamente al avance del conocimiento sobre las interacciones entre estos dos sistemas vitales.
El NeuroSkin Lab es un laboratorio creado por la Universidad Paris-Saclay, Eldena y HABS, dedicado a la neurodermatología digital. Su objetivo principal es explorar las interacciones entre el cerebro y la piel mediante la combinación de inteligencia artificial, ciencias cutáneas y análisis de señales neurofisiológicas.
La inteligencia artificial se aplicará para analizar datos multimodales y multi-escalas relacionados con la biología cutánea. Esto permitirá modelar mejor los factores que influyen en la piel a lo largo de la vida, correlacionando señales neurofisiológicas del cerebro con respuestas cutáneas.
Las investigaciones incluirán el análisis de señales fisiológicas, emocionales y neurocognitivas, así como datos electroencefalográficos (EEG) y cardíacos. El laboratorio buscará desarrollar modelos que ayuden a entender mejor cómo los estados mentales afectan la fisiología de la piel.
El NeuroSkin Lab busca facilitar la valorización de la investigación y desarrollar aplicaciones innovadoras en el campo de las ciencias cutáneas. A través de esta colaboración interdisciplinaria, se espera contribuir al avance de nuevas metodologías basadas en inteligencia artificial para estudiar las interacciones entre el cerebro y la piel.