Expertos advierten que las personas que toman medicamentos para perder peso carecen de apoyo nutricional adecuado, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales y pérdida muscular.
Un nuevo estudio revela que las personas que utilizan medicamentos de última generación para la pérdida de peso, como el semaglutide y el tirzepatide, pueden carecer del apoyo nutricional necesario para garantizar una pérdida de peso segura y sostenible. Según expertos de la Universidad de Cambridge y UCL, esta falta de orientación podría dejar a los pacientes vulnerables a deficiencias nutricionales y pérdida muscular.
La investigación, publicada en la revista Obesity Reviews, fue liderada por la doctora Marie Spreckley. El equipo encontró que existe una escasez de evidencia robusta sobre el asesoramiento nutricional y su impacto en factores cruciales como la ingesta calórica, la composición corporal y la adecuación proteica.
Los fármacos mencionados imitan la acción del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), una hormona que se libera en respuesta a la ingesta de alimentos. Estos medicamentos son capaces de reducir la ingesta calórica entre un 16% y un 39%, lo que los convierte en herramientas efectivas para quienes luchan contra la obesidad. Sin embargo, hasta ahora se ha investigado poco sobre cómo afectan la calidad de la dieta o el consumo adecuado de micronutrientes.
El doctor Adrian Brown, autor principal del estudio y miembro del Centro de Investigación sobre Obesidad en UCL, advirtió: “Los medicamentos para el manejo de la obesidad funcionan al suprimir el apetito y alterar los comportamientos alimentarios, lo cual puede llevar a las personas a comer significativamente menos. Esto es beneficioso, pero sin una guía nutricional adecuada, hay un riesgo real de comprometer la calidad dietética”.
A pesar de las recomendaciones del Instituto Nacional para la Salud y Cuidado Excelentes (NICE), que sugieren el uso del semaglutide como parte de un programa integral que incluya una dieta reducida en calorías y aumento de actividad física, muchos pacientes acceden a estos tratamientos por vía privada. Se estima que alrededor del 95% de los 1.5 millones de usuarios en el Reino Unido obtienen sus medicamentos sin recibir el apoyo nutricional adicional necesario.
La doctora Spreckley enfatizó que “el uso de terapias con agonistas del receptor GLP-1 ha aumentado rápidamente, pero el apoyo nutricional no ha avanzado al mismo ritmo. Muchos pacientes reciben poca o ninguna orientación estructurada sobre calidad dietética mientras experimentan una marcada supresión del apetito”.
Las deficiencias en micronutrientes pueden acarrear problemas como fatiga, debilitamiento del sistema inmunológico e incluso osteoporosis. La pérdida de masa magra, principalmente muscular, incrementa el riesgo de debilidad e incidentes como caídas. Los investigadores identificaron solo 12 estudios que abordaron aspectos nutricionales junto con los tratamientos con semaglutide o tirzepatide; sin embargo, estos variaban considerablemente en sus enfoques.
Dada la creciente utilización de estos medicamentos, los expertos instan a realizar más investigaciones para proporcionar recomendaciones adecuadas basadas en experiencias reales. Han lanzado el proyecto AMPLIFY, cuyo objetivo es comprender mejor cómo las personas viven con estas terapias avanzadas para perder peso.
El doctor Cara Ruggiero, coautor del estudio, subrayó: “Aunque los agonistas del receptor GLP-1 están ganando popularidad, hay una clara falta de orientación nutricional estructurada. Podemos aprender mucho aplicando principios bien establecidos en nutrición post-bariátrica”. Esta perspectiva busca preservar la masa magra durante periodos críticos donde se experimenta una rápida pérdida de peso.
A medida que continúan las investigaciones en este ámbito, es fundamental consultar a quienes utilizan estos tratamientos para identificar qué tipo de información y apoyo necesitan realmente. La doctora Spreckley concluyó afirmando que aunque estos medicamentos están revolucionando el cuidado contra la obesidad, aún queda mucho por explorar sobre su impacto diario en las vidas de las personas.