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Investigación sugiere que tratar el sistema inmunológico podría prevenir futuros infartos cardíacos

Investigación médica

Redacción | Domingo 11 de enero de 2026

Investigadores de Cambridge han hallado que una terapia existente que potencia células inmunitarias puede reducir la inflamación vascular y prevenir futuros infartos en pacientes recientes.



Investigadores de **Cambridge** han realizado un descubrimiento significativo en el ámbito de la medicina cardiovascular. Han encontrado que una terapia existente, diseñada para potenciar las células inmunitarias protectoras en personas que han sufrido infartos, puede reducir la inflamación de los vasos sanguíneos y, por ende, disminuir la probabilidad de futuros ataques cardíacos.

Las células T reguladoras, un tipo especial de glóbulo blanco, juegan un papel crucial como guardianes del sistema inmunológico. Este hallazgo ha sido reconocido con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2025. En el Reino Unido, una persona es hospitalizada cada cinco minutos debido a un infarto. Aunque siete de cada diez pacientes sobreviven, muchos quedan con corazones dañados, lo que incrementa el riesgo de sufrir nuevos episodios.

Los individuos que han experimentado un infarto suelen presentar altos niveles de inflamación en los vasos sanguíneos principales, lo cual es un indicador claro de su vulnerabilidad a futuros ataques. Actualmente, no existe un tratamiento aprobado que aborde específicamente esta inflamación tras un infarto.

Resultados Prometedores en Ensayos Clínicos

Los resultados publicados en la revista Nature Medicine sugieren que un tratamiento a baja dosis con **aldesleukin** podría prevenir infartos recurrentes al reducir la inflamación. Estos hallazgos provienen de dos ensayos clínicos relacionados denominados **IVORY** e **IVORY-FINALE**, financiados en gran parte por el Consejo de Investigación Médica.

Un total de sesenta pacientes que habían sufrido recientemente un infarto participaron en el ensayo IVORY. Cada uno recibió ya sea una baja dosis de aldesleukin o un placebo. De estos pacientes, 55 continuaron con un seguimiento médico durante hasta cinco años en el estudio IVORY-FINALE.

A través de escáneres PET realizados antes y después del tratamiento, se evaluó la inflamación en sus vasos sanguíneos. En promedio, el aldesleukin logró reducir la inflamación casi en un 8%, siendo más efectivo en aquellos vasos que inicialmente presentaban los niveles más altos de inflamación.

Impacto y Futuro del Tratamiento

Tras dos años de seguimiento, todos los pacientes tratados con aldesleukin no sufrieron nuevos infartos, mientras que el 11% del grupo placebo sí lo hizo. Sin embargo, se requieren estudios más amplios para confirmar estos resultados antes de que se pueda aprobar el uso generalizado del aldesleukin para pacientes post-infarto.

El Dr. **Joseph Cheriyan**, investigador principal y farmacólogo clínico consultor en Cambridge University Hospitals NHS Foundation Trust, expresó su satisfacción por los resultados obtenidos: “Estamos encantados con los resultados alentadores de nuestra prueba inicial, que ha demostrado ser prometedora.”

Por su parte, el profesor **Ziad Mallat**, experto en medicina cardiovascular y creador del estudio, destacó: “Durante décadas hemos sabido que la inflamación contribuye a las enfermedades cardíacas; sin embargo, encontrar tratamientos efectivos ha sido complicado. Aprovechar los reguladores inmunitarios naturales del cuerpo para proteger el corazón representa un cambio paradigmático en la medicina cardiovascular.”

La investigación fue liderada principalmente por la Dra. **Rouchelle Sriranjan-Rothwell**, especialista en cardiología del Royal Papworth Hospital NHS Foundation Trust y docente clínica del NIHR. El Dr. **Stephen Hoole**, cardiólogo intervencionista y principal investigador del estudio en Royal Papworth Hospital, añadió: “A pesar de los avances recientes en el tratamiento del infarto, aún hay mucho por hacer; uno de cada diez pacientes muere dentro del primer año.”

Finalmente, el profesor **James Rudd**, quien dirigió los aspectos relacionados con la imagen del ensayo, concluyó: “Es muy gratificante ver cómo este tipo de pruebas avanzadas se utilizan para identificar nuevos tratamientos que podrían ayudar a reducir el riesgo futuro de infartos.”

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