Un estudio de la Universidad de Manchester revela que el bienestar de los docentes está estrechamente relacionado con el rendimiento académico de los alumnos, destacando la importancia de programas de bienestar en las escuelas.
Un estudio reciente de la Universidad de Manchester ha revelado que la felicidad de los docentes está estrechamente relacionada con el rendimiento académico de sus alumnos. Esta investigación se llevó a cabo en diez escuelas del Reino Unido que han adoptado un enfoque innovador centrado en el bienestar.
Dirigido por los doctores Alexandra Hennessey y Sarah MacQuarrie, del Instituto de Educación de Manchester, el estudio analizó cómo estas instituciones implementaron el marco Well Schools, una iniciativa nacional promovida por el Youth Sport Trust que coloca el bienestar en el centro del proceso educativo.
Desde su lanzamiento en 2020, el proyecto Well Schools ha evolucionado hasta convertirse en una comunidad activa que incluye más de 2,000 escuelas en todo el Reino Unido. Este análisis se centró específicamente en diez centros educativos que participaron en una evaluación detallada sobre cómo este marco apoya el bienestar tanto del personal como de los estudiantes.
Los hallazgos, publicados en la revista Frontiers in Education, demuestran que cuando las escuelas priorizan la salud, la felicidad y la conexión entre alumnos y docentes, las aulas se convierten en espacios más positivos y productivos para aprender y enseñar.
El informe destaca ejemplos inspiradores de escuelas que han introducido diversas iniciativas, desde sesiones diarias de “aprendizaje activo” y clases al aire libre hasta programas de reconocimiento para el personal, capacitación en primeros auxilios para la salud mental y clubes de bienestar después de clase. Estas acciones, adaptadas a las necesidades específicas de cada escuela, están ayudando a que los docentes se sientan valorados y a aumentar el compromiso de los alumnos.
Un director escolar comentó al equipo investigador: “Si el personal está feliz y relajado, las lecciones que imparten son mejores. Se puede sentir la energía en el edificio; simplemente se siente diferente.”
Las escuelas participantes variaban desde pequeñas primarias hasta grandes secundarias y centros educativos especiales ubicados en Inglaterra, Escocia y Gales. A pesar de sus diferencias, todas compartían un compromiso firme con el bienestar como parte integral de su cultura escolar, lo cual se tradujo en mejoras notables en asistencia, concentración y moral.
Dr. Alexandra Hennessey