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Desarrollan un dispositivo que ayuda a pacientes de ictus a recuperar su voz

I+D Universitario

José Enrique González | Martes 20 de enero de 2026

Investigadores de la Universidad de Cambridge han creado el dispositivo Revoice, que ayuda a pacientes con daño en el habla tras un accidente cerebrovascular a comunicarse de manera fluida y natural sin implantes invasivos.



Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha desarrollado un dispositivo innovador llamado Revoice, diseñado para ayudar a las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular a recuperar su capacidad de comunicarse de manera natural y fluida. Este dispositivo, que es cómodo y lavable, evita la necesidad de implantes cerebrales invasivos.

El Revoice utiliza una combinación de sensores ultra-sensibles y inteligencia artificial para decodificar señales del habla y emociones, permitiendo así que aquellos con dificultades en el habla tras un accidente cerebrovascular puedan comunicarse con mayor facilidad. Se presenta como un collar suave y flexible que captura la frecuencia cardíaca del usuario y pequeñas vibraciones de los músculos de la garganta, utilizando estas señales para reconstruir palabras y oraciones en tiempo real.

El funcionamiento del dispositivo se basa en dos agentes de inteligencia artificial: uno se encarga de reconstruir palabras a partir de fragmentos de discurso silencioso, mientras que el otro interpreta el estado emocional y la información contextual, como la hora del día o las condiciones meteorológicas, para convertir frases breves en oraciones completas y expresivas.

Resultados Prometedores en Ensayos Clínicos

En una prueba inicial realizada con cinco pacientes que padecen dificultades del habla post-ictus, el Revoice logró una tasa de error en palabras del 4.2% y solo un 2.9% en oraciones. A diferencia de otras tecnologías asistivas que requieren entradas lentas letra por letra, seguimiento ocular o implantes cerebrales, este dispositivo permite una comunicación fluida y en tiempo real, transformando unas pocas palabras articuladas en oraciones completas.

Los resultados obtenidos por los investigadores, publicados en la revista Nature Communications, tienen implicaciones no solo para la rehabilitación tras un ictus, sino también para ayudar a personas con enfermedades como el Párkinson o enfermedades neuronales motoras. Actualmente, los investigadores están planeando un estudio clínico en Cambridge dirigido a pacientes angloparlantes con disartria para evaluar la viabilidad del sistema, con la esperanza de lanzarlo este año.

Dificultades Comunes Tras un Ictus

Aproximadamente la mitad de las personas que sufren un accidente cerebrovascular desarrollan disartria o una combinación de disartria y afasia. La disartria es una condición física que provoca debilidad en los músculos faciales, bucales y cuerdas vocales. Esto puede manifestarse como dificultad para hablar claramente, pronunciación arrastrada o lenta, o incluso expresiones cortas y desconectadas.

El profesor Luigi Occhipinti, quien lideró la investigación, enfatiza que “la frustración puede ser profunda no solo para los pacientes sino también para sus cuidadores y familias”. La mayoría de estos pacientes trabajan con terapeutas del habla mediante ejercicios repetitivos para recuperar su capacidad comunicativa; sin embargo, muchos enfrentan desafíos al intentar mantener conversaciones abiertas o responder preguntas cotidianas.

Innovación Tecnológica al Servicio de la Comunicación

El Revoice ha sido concebido precisamente como una solución a esta problemática. Los sensores del dispositivo capturan vibraciones sutiles desde la garganta para detectar señales del habla y decodificar estados emocionales basándose en señales pulsátiles. Además, cuenta con un modelo ligero de lenguaje incorporado que predice oraciones completas utilizando poca energía.

Durante el ensayo realizado junto a colegas en China, los participantes utilizaron el dispositivo mientras articulaban frases breves. Al asentir dos veces, podían optar por expandir esas frases cortas utilizando el modelo lingüístico integrado. Por ejemplo, “Vamos al hospital” se transformó en “A pesar de que se está haciendo tarde, todavía me siento incómodo. ¿Podemos ir al hospital ahora?”. Esta expansión fue posible gracias a que los sensores detectaron frustración por parte del usuario debido a su ritmo cardíaco elevado.

A lo largo del estudio, los participantes reportaron un aumento del 55% en satisfacción al usar el dispositivo, sugiriendo que podría ser un avance significativo para ayudar a los pacientes post-ictus a recuperar su capacidad comunicativa. Aunque se requerirán ensayos clínicos extensivos antes de que el dispositivo esté disponible ampliamente, los investigadores esperan futuras versiones que incluyan capacidades multilingües y una gama más amplia de estados emocionales.

“Esto trata sobre devolverles su independencia”, concluyó Occhipinti. “La comunicación es fundamental para la dignidad y recuperación.”

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