Un estudio de las universidades de Pisa y Florencia valida un nuevo método para contar abejas en Giannutri, crucial para monitorear la disminución de polinizadores y preservar la biodiversidad.
Un reciente estudio realizado por las universidades de Pisa y Florencia ha logrado validar, por primera vez, un método innovador para contar a los impollinadores, en un contexto donde su disminución se convierte en una preocupación global. Este avance es crucial para desarrollar técnicas que permitan monitorizar con precisión la densidad y abundancia de estos insectos vitales.
El protocolo fue implementado en la isla de Giannutri, donde los investigadores llevaron a cabo muestreos visuales a lo largo de rutas preestablecidas, contabilizando el número de insectos observados y estimando su distancia. Durante esta investigación, se centraron en dos especies de polinizadores en declive: Anthophora dispar y Bombus terrestris, así como en las abejas melíferas (Apis mellifera) que son criadas por humanos. Los hallazgos han sido publicados en la revista Insect Conservation and Diversity, editada por la Royal Entomological Society.
El profesor asociado del departamento de Biología de la Universidad de Pisa, Alessandro Cini, uno de los autores del estudio, destacó que este método representa una técnica prometedora y no invasiva para estimar la abundancia de animales. Sin embargo, subrayó que había sido utilizado principalmente en especies grandes y bien visibles, siendo poco frecuente su aplicación a insectos pequeños como las abejas.
A pesar del creciente reconocimiento del declive de los insectos, especialmente entre los polinizadores, hasta ahora faltaban métodos validados que permitieran estimar la abundancia absoluta sin necesidad de capturar y marcar un gran número de individuos. Esto es relevante ya que estas prácticas pueden ser arriesgadas y a menudo chocan con las prioridades de conservación de la biodiversidad, según explicó el profesor asociado del departamento de Biología de la Universidad de Florencia, Leonardo Dapporto, coautor del estudio.
Claudia Bruschini, investigadora asociada en el departamento de Biología de la Universidad de Florencia, resaltó que uno de los puntos fuertes del estudio fue la validación del método en condiciones reales. Conociendo el número exacto de abejas melíferas presentes en la isla, lograron demostrar la efectividad de esta técnica también para especies silvestres.
Cini concluyó que las estimaciones resultaron ser confiables y fueron capaces de reflejar los verdaderos patrones estacionales, así como los efectos del clima y la estructura vegetal. “Una pequeña isla, tres especies de abejas y un método potente: esto representa un avance significativo para el monitoreo de los polinizadores y para preservar nuestra biodiversidad”, afirmó.
En este trabajo colaboraron varios investigadores del equipo pisano: Alessandro Cini y Marco Penco; mientras que por parte del equipo florentino participaron Claudia Bruschini, Olga Barghigiani, Adele Bordoni, Lorenzo Pasquali, Vania Salvati y Leonardo Dapporto.