La falta de flexibilidad laboral para asistir a citas médicas afecta negativamente la calidad de vida de los empleados, especialmente aquellos con condiciones crónicas, según un estudio de la Universidad de Manchester.
La falta de flexibilidad laboral para asistir a citas médicas durante el horario laboral repercute negativamente en la salud de los empleados. Un estudio liderado por la Universidad de Manchester ha revelado que la restricción de acceso a las citas de salud durante las horas laborales habituales se traduce en una calidad de vida relacionada con la salud significativamente inferior.
El análisis, financiado por el NIHR Applied Research Collaboration Greater Manchester (ARC-GM), investiga cómo la imposibilidad de asistir a estas citas afecta el bienestar de los trabajadores. Los hallazgos indican que los empleos que no permiten esta flexibilidad están asociados con una notable disminución en la calidad de vida relacionada con la salud, principalmente impactando la salud física más que la mental. Aquellos empleados con condiciones crónicas son los más afectados.
En el Reino Unido, no existe un requisito legal que obligue a los empleadores a permitir que sus empleados asistan a citas médicas durante su jornada laboral; sin embargo, algunas empresas optan por ofrecer esta flexibilidad. El equipo investigador, compuesto por académicos de la Universidad de Manchester, sostiene que para avanzar hacia un sistema sanitario más preventivo, es crucial que las personas puedan acceder a citas rutinarias con médicos generales y exámenes de detección antes de llegar a situaciones graves.
Anna Wilding, investigadora en economía de la salud en la Universidad de Manchester, afirma: “Trabajar a tiempo completo presenta desafíos para muchos trabajadores cuyos empleos no ofrecen la flexibilidad necesaria para ausentarse y asistir a citas médicas. Esto tiene implicaciones significativas para el diagnóstico temprano y el manejo de condiciones crónicas”.
Wilding añade: “Los resultados de nuestra investigación muestran claramente que se podría mejorar significativamente la salud poblacional eliminando barreras durante el horario laboral habitual para permitir que los trabajadores accedan a servicios primarios, como citas con médicos generales y exámenes”.
Dr. Luke Munford, líder adjunto del tema sobre sostenibilidad económica en ARC-GM y profesor asociado en economía de la salud en la misma universidad, destaca: “El trabajo no debería ser un obstáculo para mantener una buena salud. Sin embargo, esta investigación demuestra que para algunas personas con trabajos inflexibles donde no pueden asistir a citas médicas durante el día laboral típico, esto puede afectar su salud física.”
A medida que la población envejece y aumenta la necesidad frecuente de atención médica rutinaria entre los grupos mayores, estos desafíos se vuelven aún más urgentes. Munford también aboga por una mayor investigación sobre el impacto de esta barrera en el acceso a la atención sanitaria y sobre los enfoques políticos más efectivos.
Los investigadores utilizaron datos del Nacional General Practice Patient Survey en Inglaterra, una amplia encuesta nacional dirigida a muestras aleatorias de individuos registrados en cada práctica general. Se analizaron seis oleadas del estudio (2013-2017), donde se recopiló información sobre calidad de vida relacionada con la salud abarcando cinco dominios: movilidad, autocuidado, actividades habituales, dolor/incomodidad y ansiedad/depresión.
El análisis se limitó a individuos entre 18 y 64 años y solo incluyó aquellos empleados a tiempo completo. El estudio completo titulado “Impacto del acceso restringido a atención primaria sobre la calidad de vida relacionada con la salud” fue publicado por Value in Health.