La VIII Olimpiada Nacional de Ingeniería en Cantabria desafía a estudiantes de ESO con pruebas prácticas que fomentan habilidades técnicas y trabajo en equipo, sin exámenes teóricos.
La VIII Olimpiada Nacional de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos ha tenido lugar en la Universidad de Cantabria, donde trece equipos de estudiantes de 1º y 2º de ESO han demostrado su ingenio y habilidades en una serie de desafíos prácticos. Este evento, que se llevó a cabo en la Escuela Técnica Superior (ETS) de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, se centró en la construcción de estructuras como arcos, puentes y presas, todo ello realizado contrarreloj.
Los jóvenes participantes compitieron durante toda la mañana en pruebas diseñadas para evaluar su rapidez, coordinación y capacidad para resolver problemas con recursos limitados. Al finalizar la jornada, se llevó a cabo una ceremonia donde se entregaron diplomas y premios en el salón de actos de la Escuela.
Esta iniciativa es promovida por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos junto a catorce escuelas universitarias españolas que ofrecen el máster habilitante en esta área, incluyendo la Universidad de Cantabria. Su principal objetivo es acercar la profesión a los estudiantes de secundaria y fomentar vocaciones técnicas desde una edad temprana.
La colaboración con empresas como INGECID, Grupo CANDESA, Alsa, Dingemas, Ramos Ingeniería y el propio Colegio de Ingenieros ha sido fundamental para el desarrollo del evento.
A diferencia de las competiciones tradicionales basadas en exámenes teóricos, esta Olimpiada se centra exclusivamente en pruebas prácticas. Los equipos deben diseñar y construir soluciones dentro de un tiempo limitado mientras demuestran organización interna y capacidad para trabajar bajo presión.
Entre los retos enfrentados por los alumnos estuvo el “Arco de dovelas”, donde debían levantar un arco pieza a pieza lo más rápido posible. También participaron en el desafío “Puente Da Vinci”, que consistía en montar un puente utilizando tablones sin fijaciones convencionales, poniendo a prueba su equilibrio y precisión.
El reto “Presa-Dique” exigió a los equipos diseñar una presa que ralentizara el paso del agua utilizando materiales sueltos en solo cinco minutos. Además, hubo una prueba visual llamada “La ingeniería de caminos y sus obras”, que consistió en resolver grandes puzles con imágenes reales de infraestructuras.
Las actividades también incluyeron un desafío logístico denominado “LogisTIC”, donde los participantes debían transportar contenedores eficientemente. La competición culminó con “Jenga a lo grande”, donde construyeron la torre más alta posible en diez minutos.
Todas estas pruebas están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la Agenda 2030, vinculando así la competición con desafíos contemporáneos relacionados con sostenibilidad y gestión responsable.
El equipo que resulte ganador representará a Cantabria en la fase nacional programada para el 17 de abril de 2026 en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Granada.
En cuanto a los premios otorgados durante esta fase local:
Aparte del resultado final, esta Olimpiada brinda una oportunidad única para observar habilidades poco evaluadas en entornos académicos tradicionales: cómo un grupo se organiza ante un reto técnico, toma decisiones rápidas y transforma ideas abstractas en estructuras tangibles. Este enfoque busca mostrar la ingeniería como una disciplina práctica conectada con situaciones cotidianas.