El Instituto de Biomecánica (IBV) desarrolla el proyecto FSPINE, utilizando escaneo corporal dinámico para mejorar la detección y tratamiento de deformidades de la columna vertebral sin radiación.
La deformidad de la columna vertebral se ha convertido en un problema significativo que afecta el desarrollo musculoesquelético de las personas. Estas condiciones pueden dar lugar a enfermedades circulatorias, respiratorias y del aparato locomotor, comprometiendo no solo la salud física, sino también la confianza y calidad de vida de quienes las padecen.
En un mundo donde la postura pasiva es común en entornos académicos y laborales, los síntomas vertebrales anómalos están aumentando, especialmente entre los jóvenes. Por ello, **la detección precoz** de estas patologías es crucial para prevenir complicaciones futuras.
Tradicionalmente, la identificación de estas deformidades requería el uso de tecnologías que implican radiación ionizante, como radiografías o TAC. Esto conlleva riesgos asociados a la exposición durante el diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
En este contexto, el Instituto de Biomecánica (IBV) ha lanzado el **proyecto FSPINE**, cuyo objetivo es desarrollar soluciones innovadoras para el registro biomecánico mediante escaneo corporal dinámico. Utilizando su tecnología **MOVE4D**, se busca establecer nuevas metodologías para evaluar funcionalmente las deformidades de la columna vertebral, tales como escoliosis, cifosis y lordosis. Esto facilitará a los profesionales sanitarios un diagnóstico más preciso y un seguimiento clínico efectivo.
Carlos Atienza, director de innovación en Salud del IBV, afirma: “en el proyecto se están diseñando protocolos de valoración clínica que permiten cuantificar los efectos de la patología de la columna en la capacidad funcional de los pacientes”.
A diferencia de los métodos convencionales que utilizan Rayos X o TAC, la tecnología MOVE4D emplea un escáner 4D con cámaras infrarrojas. Esta innovación garantiza una experiencia completamente segura para el paciente al no emitir radiación ionizante, eliminando así los riesgos asociados a las técnicas tradicionales.
Atienza añade: “Además, el sistema permite valorar cómo se modifica la curvatura de la columna durante la marcha del paciente o tras diferentes movimientos, lo que resulta fundamental para evaluar su evolución tras un tratamiento”.
Otro avance significativo del proyecto es una herramienta destinada al diseño personalizado de ortesis y otros productos ortopédicos. Esta herramienta busca mejorar el ajuste a las características individuales de cada paciente y optimizar así el tratamiento correspondiente.
Carlos Atienza destaca que: “este proyecto nos sitúa a la vanguardia en biomecánica aplicada a la salud. Estamos desarrollando herramientas que no solo mejorarán el estudio de las deformidades de la columna, sino que también permitirán diseñar tratamientos más personalizados según las necesidades específicas de cada paciente”.
El proyecto FSPINE cuenta con la colaboración activa del ecosistema empresarial valenciano. Se han unido empresas consolidadas junto a pymes innovadoras y grandes firmas tractoras que aportan su experiencia en investigación y desarrollo tecnológico. Entre ellas se encuentran Ascires, Epidisease, Neofoam, Ortoprono y Fisiodreca’t.
Atienza concluye: “El proyecto FSPINE representa una oportunidad para impulsar la transferencia de conocimiento al sector sanitario y sus resultados tendrán un impacto directo en especialidades como cirugía ortopédica y traumatología, rehabilitación, fisioterapia o neurología”.
Finalmente, este ambicioso proyecto cuenta con el respaldo de la Conselleria d’Innovació, Indústria, Comerç i Turisme de la Generalitat Valenciana a través del IVACE+i y está financiado por la Unión Europea mediante el Programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027 (IMDEEA/2025/67).