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Estudiantes del MIT apoyan a jóvenes de secundaria en cálculo en EE. UU

Educación STEM

Gonzalo Gómez-del Estal | Martes 10 de febrero de 2026

El MIT4America Calculus Project ofrece tutorías a estudiantes de secundaria en EE. UU., facilitando el acceso a cálculo y fomentando carreras STEM, con apoyo de estudiantes y exalumnos del MIT.



En un distrito escolar rural del sureste de Montana, un estudiante de secundaria se enfrenta al desafío del cálculo. Este tema, conocido por ser un verdadero reto, se vuelve aún más complicado cuando se estudia en solitario. Sin embargo, este joven cuenta con un apoyo inusual: tutorías semanales proporcionadas por un estudiante de pregrado del MIT, a través de Zoom, una forma efectiva de mantenerse en el camino correcto.

Este esfuerzo forma parte del nuevo programa denominado MIT4America Calculus Project, que fue lanzado el verano pasado. En este proyecto, estudiantes y exalumnos del MIT colaboran con distritos escolares de todo Estados Unidos, desde Montana hasta Texas y Nueva York, para ofrecer tutorías a estudiantes de secundaria. La lógica detrás de esta iniciativa es clara: los estudiantes del MIT son altamente competentes en cálculo, una materia casi obligatoria para su admisión y éxito en la institución. Este programa cívico permite a estos jóvenes compartir sus conocimientos y habilidades, preparando a los estudiantes para estudios superiores e incluso empleos en campos STEM.

Un puente hacia las carreras STEM

“El cálculo es una puerta de entrada para muchos estudiantes hacia la educación superior en STEM”, afirma el profesor Eric Klopfer, co-director del MIT4America Calculus Project. “Podemos ayudar a más estudiantes en diversas localidades a cumplir con los requisitos necesarios para ingresar a universidades destacadas, ya sea el MIT u otras, y luego avanzar hacia carreras en STEM. Queremos asegurarnos de que cuenten con las habilidades necesarias para lograrlo”.

Actualmente, el proyecto colabora estrechamente con 14 distritos escolares en EE.UU., utilizando a 30 estudiantes actuales del MIT y siete exalumnos como tutores. Las sesiones semanales están cuidadosamente coordinadas con los administradores y docentes escolares, quienes han recibido formación específica para llevar a cabo estas tutorías. El programa comenzó con un campamento presencial de cálculo durante el verano de 2025; para el próximo verano, se espera colaborar con aproximadamente 20 distritos escolares.

Impacto duradero en la educación

“Buscamos que tenga un impacto duradero”, señala Claudia Urrea, académica en educación y co-directora del proyecto. “No se trata solo de que los estudiantes aprueben un examen, sino de contar con tutores que representen lo que los alumnos quieren ser en el futuro; mentores que fomenten conversaciones significativas y aseguren que los estudiantes estén aprendiendo”.

Klopfer y Urrea aportan una considerable experiencia al proyecto. Klopfer es profesor y director del Programa de Educación Docente Scheller y del Education Arcade en el MIT; Urrea es directora ejecutiva de la Iniciativa PreK-12 en MIT Open Learning.

Apoyo financiero y compromiso institucional

El MIT4America Calculus Project cuenta con el respaldo económico del Siegel Family Endowment, desarrollado tras consultas con David Siegel, un científico informático y empresario reconocido por su labor como presidente de Two Sigma.

“David Siegel nos planteó dos preguntas poderosas: ¿Cómo podemos expandir el impacto educativo del MIT más allá de nuestras paredes? ¿Y cómo podemos abrir puertas hacia carreras STEM para estudiantes de secundaria en EE.UU. que no tienen acceso al cálculo?”, explica la presidenta del MIT, Sally Kornbluth.

Afrontando desafíos educativos

A nivel nacional, existen más de 13,000 distritos escolares, pero solo alrededor de la mitad ofrece clases de cálculo. El objetivo del MIT es trabajar con aquellos distritos que ya cuentan con programas existentes pero buscan añadir apoyo educativo mientras enfrentan limitaciones presupuestarias u otros desafíos.

A diferencia del caso único del estudiante en Montana, el proyecto también está presente en un distrito escolar al sur de Dallas con 5,000 alumnos donde aproximadamente 60 estudiantes cursan cálculo; actualmente cinco estudiantes del MIT están tutorizando a 15 alumnos provenientes de estas escuelas.

Beneficios mutuos para tutores y alumnos

"Otras organizaciones participan en esfuerzos similares, pero creo que el MIT aporta elementos únicos", comenta Klopfer. "Involucrar a nuestros estudiantes es una contribución extraordinaria. Nuestros alumnos provienen de diversos lugares y muchas veces establecen conexiones con sus estados o comunidades natales".

Klopfer añade: “También veo beneficios para nuestros propios estudiantes; desarrollan buenas habilidades comunicativas y colaborativas”. Además de las tutorías semanales por video y el campamento presencial durante el verano, el proyecto está trabajando en herramientas digitales que guiarán a los estudiantes secundarios.

La importancia del contacto humano

A pesar de la incorporación tecnológica, Urrea enfatiza que “la importancia del contacto humano es insustituible”. Los tutores deben superar rigurosas sesiones formativas sobre pedagogía y otros aspectos relacionados con la enseñanza a adolescentes.

Los resultados han sido positivos; los docentes informan que sus alumnos responden muy bien ante la presencia de tutores del MIT. “Para los estudiantes ver reflejados sus sueños futuros en sus tutores es algo realmente motivador”, señala Shilpa Agrawal, directora de ciencias computacionales y docente AP calculus AB en Comp Sci High en Bronx.

Crecimiento orgánico gracias al apoyo comunitario

Agrawal destaca: “Esto ha llevado a muchos logros entre mis alumnos”, añadiendo que ella misma ha sido parte activa dentro de una red nacional conectada al MIT que ha ayudado al crecimiento orgánico del programa.

Jenny Gardony, gerente del proyecto MIT4America Calculus Project, ha recibido numerosos correos entusiastas desde su inicio por parte de profesores involucrados. Uno expresó gratitud afirmando: "Una alumna estaba tan emocionada después de su sesión contigo; hoy sonrió mientras ayudaba a otros". Gardony concluye: “Me conmueve saber que un docente ocupado dedique tiempo para enviar ese agradecimiento”.

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