La exposición prolongada a microplásticos afecta el metabolismo de las gorgónicas mediterráneas, alterando procesos fisiológicos vitales y potencialmente impactando la biodiversidad marina.
La exposición prolongada a microplásticos afecta el metabolismo de las gorgonias mediterráneas. Estos contaminantes impactan procesos clave en organismos coloniales, fundamentales para la estructura y biodiversidad de los fondos marinos. La investigación revela que una exposición continua a microplásticos puede alterar funciones fisiológicas esenciales, como la respiración, en estas especies formadoras de hábitat. Aunque no se observan daños visibles en tejidos y células, los efectos podrían tener un impacto ecológico significativo, especialmente si la exposición se mantiene a largo plazo o se combina con otras presiones ambientales, como el calentamiento del océano y la degradación del hábitat.
Estas conclusiones provienen de un estudio publicado en la revista Marine Pollution Bulletin, liderado por los expertos Odei Garcia-Garin e Núria Viladrich, ambos miembros del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio). En este trabajo también participó el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia. Este análisis es pionero al evaluar el efecto de microplásticos sobre dos emblemáticas especies de gorgonias del Mediterráneo: la gorgonia blanca (Eunicella singularis) y la gorgonia roja (Paramuricea clavata).
Las gorgonias desempeñan un papel crucial en los ecosistemas bentónicos mediterráneos, creando estructuras tridimensionales que sirven como refugio para diversas especies de peces e invertebrados. Según Garcia-Garin, cualquier alteración en su funcionamiento fisiológico podría repercutir negativamente en muchas otras especies asociadas. “Entender cómo responden las especies formadoras de hábitat a la contaminación por plásticos será esencial para evaluar el impacto ecológico global”, enfatiza.
La contaminación por microplásticos, partículas menores a 5 milímetros, representa un desafío global que afecta casi todos los ecosistemas marinos. Estas partículas provienen tanto de la degradación de residuos plásticos como del uso industrial de microesferas. Su permanencia en el medio marino puede extenderse durante décadas, siendo ingeridas por numerosos organismos; sin embargo, sus efectos a largo plazo sobre estos seres vivos aún son poco conocidos.
Para evaluar los efectos específicos, las colonias de E. singularis y P. clavata fueron expuestas durante tres meses a una mezcla representativa de las partículas plásticas más comunes en el océano, incluyendo polietileno tereftalato (PET), poliestireno (PS) y polipropileno (PP). Los experimentos se llevaron a cabo en instalaciones de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, simulando concentraciones reales encontradas en el Mediterráneo.
El equipo analizó varios indicadores fisiológicos, como la respiración y la capacidad para capturar alimento. Los resultados mostraron que aunque no había daños visibles en los tejidos tras la exposición prolongada a estos contaminantes, sí se registraron alteraciones significativas en procesos fisiológicos clave como la respiración. “Las tasas respiratorias disminuyeron notablemente en ambas especies”, explica Núria Viladrich. Esto sugiere una posible reducción en la actividad metabólica que podría ser una respuesta adaptativa al estrés o estrategias para conservar energía.
A pesar de que las colonias ingirieron microplásticos —predominantemente PET— mantuvieron estables su capacidad alimentaria y contenido orgánico. Esto indica que pudieron compensar el costo energético asociado con su alimentación. Sin embargo, se observaron diferencias entre especies respecto al número y tamaño de las partículas ingeridas.
El análisis microscópico no reveló daños estructurales ni alteraciones histológicas significativas debido a esta ingesta; esto sugiere que las gorgonias tienen mecanismos eficaces para eliminar estas partículas sin acumular contaminantes peligrosos a largo plazo. No obstante, los cambios observados en su metabolismo indican que una exposición prolongada podría generar efectos subletales que comprometan su rendimiento energético si persisten durante períodos extendidos.
"Es imperativo llevar a cabo nuevos estudios para determinar si estos costos energéticos pueden afectar la resiliencia y el papel ecológico vital que desempeñan las gorgonias mediterráneas ante futuros escenarios climáticos", concluyen los investigadores.
Artículo de referencia:
Garcia-Garin,
Odei; Villar, Mercè; Cherta, Iris; Cani, Alessandra; Ouled-Cheikh, Jazel;
Ruiz-Sagalés, Marc; Viladrich, Núria.
“Physiological responses of Mediterranean octocorals to prolonged exposure to ecologically relevant microplastic concentrations”
Marine Pollution Bulletin, marzo 2026. DOI:
0.1016/j.marpolbul.2026.119508