Christine Pilcavage, directora de MISTI Japón, promueve la conexión cultural y académica entre estudiantes de MIT y Japón, ofreciendo oportunidades de investigación y aprendizaje inmersivo en STEM.
Christine Pilcavage, directora de MISTI Japón, es una firme defensora de la conexión entre los estudiantes y docentes del MIT con las ricas tradiciones culturales de Japón, todo ello con un enfoque en la ciencia y la tecnología. Nacida en Japón dentro de una familia militar, Pilcavage ha vivido en varios países, incluyendo Camboya, Filipinas y Kenia, lo que le ha permitido apreciar el valor de una experiencia inmersiva.
“Cualquier experiencia en un contexto diferente mejora a una persona”, afirma Pilcavage. En su papel como directora de MISTI Japón, facilita que estudiantes y profesores del MIT se conecten con colaboradores en Japón, brindando oportunidades de pasantías e investigación. Además, promueve la cultura japonesa en el campus a través de actividades como clases de Ikebana durante el Período de Actividades Independientes y el Festival de Cine Japonés.
La relación del MIT con Japón se remonta a antes de 1874, cuando se graduó su primer estudiante japonés. En 1911 se fundó la Asociación MIT de Japón, el primer club transoceánico de exalumnos del MIT en ese país. Esta organización evolucionó posteriormente hasta convertirse en el Club MIT de Japón.
MISTI Japón fue establecido antes que las Iniciativas Internacionales de Ciencia y Tecnología del MIT (MISTI). El Programa MIT-Japón se creó en 1981 para preparar a los estudiantes del MIT para ser mejores científicos e ingenieros capaces de trabajar eficazmente con Japón. Este programa comenzó a enviar estudiantes a Japón en 1983.
Los participantes del Programa MIT-Japón realizan pasantías que oscilan entre tres y doce meses en sus instituciones anfitrionas, experiencias que resultan invaluables. “Japón es muy diferente al mundo occidental”, señala Pilcavage. “Por ejemplo, en japonés los verbos cierran las oraciones, por lo que es crucial desarrollar paciencia y escuchar atentamente al comunicarse.”
Pilcavage considera que hay un enorme valor en crear y apoyar programas como MISTI dentro del MIT. Viajar fuera del Instituto y Estados Unidos permite a los estudiantes exponerse a diversas culturas, explorar desafíos, descubrir soluciones, mejorar sus habilidades lingüísticas y fomentar la comunicación.
“Queremos que nuestros estudiantes piensen y creen”, expresa. “Necesitan ver más allá de la burbuja del MIT y reflexionar cuidadosamente sobre cómo resolver problemas difíciles y ayudar a otros.” En este sentido, destaca que Japón es monocultural de maneras en las que Estados Unidos no lo es; aunque el inglés se habla en ciudades grandes, es más complicado encontrarlo en áreas rurales.
Pilcavage menciona un programa donde estudiantes del MIT enseñan temas STEM a niños japoneses rurales utilizando el idioma japonés. Este proyecto ha estado impartiendo talleres STEAM desde 2017 en áreas afectadas por tsunamis al norte de Japón. “Aprender a cambiar entre idiomas significa mejorar sus habilidades lingüísticas mientras aprenden matices culturales importantes como el lenguaje corporal”, añade.
Con una formación académica que incluye maestrías en asuntos internacionales y salud pública, así como estudios universitarios en economía y psicología, Pilcavage ha trabajado también con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el gobierno japonés y la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), así como con la Organización Mundial de la Salud, abordando cuestiones globales relacionadas con la salud y educación en África y Asia.
Pilcavage llegó a Cambridge buscando adquirir experiencia práctica en salud pública mediante un rol con Management Sciences for Health, cofundada por un exalumno del Sloan School of Management del MIT. Allí investigó temas relacionados con la salud reproductiva y femenina.
A lo largo de su trayectoria ha forjado vínculos sólidos con Cambridge y el MIT. “Me casé en la capilla del MIT con un exalumno del instituto; nuestra recepción tuvo lugar en Walker Memorial”, recuerda emocionada.
Pilcavage ha sido reconocida por sus contribuciones sobresalientes para fomentar relaciones positivas entre Estados Unidos y Japón. Recibió la Condecoración del Ministro de Relaciones Exteriores por parte del Ministerio japonés de Relaciones Exteriores, así como el Premio John E. Thayer III otorgado por la Sociedad Japonesa de Boston.
"Es un honor formar parte de una comunidad dedicada a fortalecer los vínculos entre EE.UU. y Japón", comenta sobre estos reconocimientos.
"Chris es una líder empática y decidida que inspira a nuestros estudiantes", afirma Richard Samuels, profesor internacional Ford de Ciencias Políticas en el MIT.
Pilcavage está entusiasmada con las nuevas iniciativas que MISTI Japón tiene planeadas o ya están implementándose. “Estamos lanzando nuestra primera clase global, donde los estudiantes visitarán ciudades como Kioto e Hiroshima para explorar historia y cultura japonesa”, concluye.