El maltrato infantil y la violencia entre iguales son problemas graves en España, con un alto subregistro. Se requiere formación especializada para profesionales que trabajen con menores y mejorar su detección y protección.
El maltrato infantil en España: un desafío urgente
El maltrato infantil, tanto en sus formas intra como extrafamiliares, así como la violencia entre iguales, incluidos el acoso escolar y el ciberacoso, se han convertido en uno de los problemas de salud pública más graves que enfrenta la infancia y la adolescencia en España. Estos fenómenos son complejos y traen consigo consecuencias psicológicas, sociales, educativas y legales a corto, medio y largo plazo. Sin embargo, el registro de estos casos es escaso, lo que dificulta su abordaje temprano. En particular, en el ámbito de los abusos sexuales, se estima que hay un subregistro cercano al 80%, lo que subraya la magnitud del problema.
La situación exige no solo recursos asistenciales adecuados, sino también una formación rigurosa y especializada para los profesionales que trabajan con menores. Según la catedrática de Psicología de la UNED, Paloma Chorot, “la violencia contra menores requiere una formación específica que permita a los profesionales reconocer señales tempranas y actuar de manera coordinada desde diferentes ámbitos”. La especialización es crucial para detectar las señales que alertan sobre estos casos y mejorar así la protección efectiva de niños y adolescentes.
A pesar de los esfuerzos por abordar esta problemática, los datos disponibles revelan una brecha significativa entre los casos de maltrato infantil detectados y la realidad del problema en España. Las notificaciones oficiales indican decenas de miles de situaciones cada año, siendo la negligencia la forma más común. Esta tendencia ha ido en aumento desde finales de la pasada década.
Particularmente preocupantes son los abusos sexuales a menores, un ámbito donde la detección es alarmantemente baja. Tanto los registros judiciales como los informes de organizaciones especializadas señalan una incidencia mucho mayor en niñas y adolescentes. Además, organismos internacionales advierten que una parte considerable del maltrato físico y sexual dentro del entorno familiar nunca llega a ser registrado por los sistemas formales de protección.
La violencia entre iguales ha tomado fuerza en los centros educativos y ha evolucionado hacia el entorno digital. Los estudios más recientes indican un aumento notable en los casos reportados por alumnos, especialmente durante las primeras etapas de la adolescencia. Este incremento está relacionado directamente con el ciberacoso y las formas mixtas que combinan agresiones presenciales con digitales.
Las aplicaciones de mensajería y las redes sociales se han convertido en escenarios predominantes para esta violencia, mostrando una mayor incidencia en chicas cuando se trata de acoso individual. Además, comienzan a surgir nuevas modalidades vinculadas al uso de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, lo que complica aún más el panorama.
Dada la complejidad de estas formas de violencia contra menores, es esencial contar con profesionales capacitados para detectar, prevenir e intervenir desde diversos marcos: psicológico, educativo, social, sanitario y jurídico. La formación generalista resulta insuficiente ante realidades que combinan trauma psicológico con dinámicas familiares complicadas.
En este contexto crítico, la UNED ha lanzado dos programas formativos relevantes con matrícula abierta hasta el 9 de febrero de 2026: el máster El Maltrato Infantil: Aspectos clínicos, prevención y tratamiento y el curso experto universitario Detección, Prevención y Tratamiento del Acoso Escolar y el Ciberacoso. Ambos programas están diseñados para responder a esta necesidad social urgente mediante un enfoque interdisciplinar que busca dotar a los profesionales con herramientas efectivas para garantizar una intervención temprana y una protección integral para la infancia y adolescencia.