La Comunidad de Madrid lidera un ensayo científico sobre el impacto de las redes sociales en menores, revelando su influencia en la inseguridad y ansiedad de adolescentes entre 12 y 17 años.
La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo al presentar el primer ensayo científico en España que examina el uso y el impacto de las redes sociales en menores de entre 12 y 17 años. Este estudio, llevado a cabo por investigadores de las universidades Rey Juan Carlos y Pontificia Comillas, se realizó con la participación de 700 alumnos de Secundaria y Bachillerato del Colegio Gredos San Diego Moratalaz. Las conclusiones revelan que plataformas como YouTube, TikTok e Instagram tienen un efecto directo sobre la inseguridad y los niveles de ansiedad en los adolescentes.
Durante la presentación del estudio, el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, junto a la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, destacaron los hallazgos más relevantes. Según el análisis, aproximadamente la mitad de los encuestados expresa sentimientos de inseguridad a los 16 años cuando no tiene acceso a internet. Además, un abrumador 98,5% reconoce una necesidad tanto funcional como emocional de estar conectados. Solo un escaso 3,85% afirma no utilizar redes sociales.
El estudio también pone de manifiesto un aumento en los niveles de ansiedad a partir de los 14 años, especialmente cuando los adolescentes no responden rápidamente a los mensajes recibidos. Entre las chicas, el pico más alto se observa a los 17 años: un alarmante 76,5% experimenta ansiedad si no contestan inmediatamente. En el caso de los chicos, este porcentaje es del 57%, alcanzándose entre los 15 y 16 años.
Las edades más vulnerables para experimentar estos efectos van desde los 14 hasta los 16 años. El informe revela que el 60% de los adolescentes pierde horas de sueño debido al uso excesivo de estas plataformas y que un 20% oculta su tiempo real conectado.
Otro aspecto destacado por el estudio es cómo las chicas muestran mayor malestar emocional relacionado con su autoestima, lo cual se identifica como un factor crucial para su estabilidad emocional. Los jóvenes consideran las redes sociales como espacios donde pueden pertenecer, experimentar identidades y expresar su creatividad. A medida que crecen, su uso evoluciona desde un consumo pasivo hacia entornos más interactivos.
Entre los 11 y 12 años, el consumo se centra principalmente en YouTube; sin embargo, entre los 13 y 16 años, TikTok gana predominancia. Esta plataforma es particularmente problemática debido a su diseño que fomenta conductas compulsivas como la *nomofobia*, o miedo irracional a estar desconectado. Esto está asociado con mayores niveles de ansiedad y depresión: un notable 42% de menores siente ansiedad cuando no recibe respuestas inmediatas.
La Comunidad de Madrid ha tomado medidas proactivas para mitigar riesgos asociados al uso temprano e intensivo de tecnologías digitales. Desde el curso escolar 2020/21 se prohíbe el uso de teléfonos móviles en colegios e institutos durante toda la jornada escolar. Además, recientemente se implementó un decreto que regula el uso individual de dispositivos digitales en Educación Infantil y Primaria.
La Consejería de Educación colabora con otras entidades para desarrollar un programa pionero en salud mental que abarca todos los centros educativos públicos especializados y más de cien colegios ordinarios. Este programa busca detectar riesgos potenciales relacionados con el bienestar emocional vinculado al uso tecnológico.
El Hospital Gregorio Marañón alberga la única unidad pública en España dedicada a tratar adicciones comportamentales desde una perspectiva sanitaria y psicosocial. Este centro atiende tanto a menores como adultos con comportamientos adictivos relacionados con videojuegos, apuestas y redes sociales.
Un balance inicial indica que la mayoría de adolescentes atendidos tiene una edad promedio de **14 años**, siendo el **72%** chicos afectados principalmente por problemas vinculados a videojuegos; mientras que **63%** de las chicas presentan dificultades relacionadas con redes sociales.
A través del desarrollo continuo del Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas (SAAT), lanzado en **2018**, ya han sido atendidas más de **43.000 personas**. Este servicio opera actualmente en diversas localidades como Madrid capital, Alcalá de Henares y Móstoles.