Estudiantes y empresarios dialogan sobre inteligencia artificial en CEU Elche, promoviendo un aprendizaje práctico y crítico que conecta la teoría académica con el entorno profesional real.
La educación universitaria va más allá de la simple transmisión de conocimientos teóricos. A menudo, una conversación bien estructurada puede suscitar más interrogantes que una clase magistral y ofrecer respuestas que se conectan directamente con el futuro profesional de los estudiantes. Esta es la esencia de “Hablando con la empresa”, un programa implementado en la sede de Elche de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) que busca acercar a los alumnos a las experiencias reales de empresarios y profesionales en sectores clave.
El proyecto, liderado por la profesora Maite Pastor, especialista en Dirección de Empresas, está diseñado especialmente para los estudiantes del Grado en Dirección de Empresas y Marketing. Su planteamiento es sencillo pero ambicioso: vincular la formación universitaria con el entorno laboral y transformar el aula en un espacio donde se pueda dialogar directamente con quienes toman decisiones, emprenden y desarrollan proyectos empresariales.
Cada sesión del programa incluye una entrevista con un profesional invitado que comparte su trayectoria, detalla su proyecto empresarial y responde a las inquietudes del alumnado. Además, los estudiantes asumen un rol activo: uno presenta y modera el encuentro, mientras que otro grupo formula preguntas previamente desde las asignaturas relacionadas. Esta dinámica convierte cada charla en una experiencia participativa, alejándose del formato tradicional de conferencia unidireccional.
La segunda sesión del programa tuvo como protagonista a Andrés Torrubia, cofundador del Instituto de Inteligencia Artificial y MedBravo, quien aportó una visión práctica sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito empresarial y sanitario. Su intervención se distanció de los discursos grandilocuentes para centrarse en aspectos útiles para aquellos que inician su carrera profesional.
Durante la sesión, un alumno preguntó qué habilidades serían esenciales para su futuro relacionado con la IA. La respuesta de Torrubia fue clara: “Usad la IA”. Sin embargo, matizó que no es una tarea sencilla y advirtió sobre el escepticismo existente hacia esta tecnología. “No funciona bien en muchos casos”, reconoció, enfatizando que su uso requiere juicio crítico y revisión constante.
Torrubia ilustró su punto con una comparación provocadora: “Es Judas; te miente y sabotea, pero también produce genialidades”. Esta afirmación generó risas entre los asistentes, pero encapsulaba una idea fundamental: la inteligencia artificial no reemplaza el juicio humano; más bien, lo refuerza.
Otro tema relevante abordado fue cómo comenzar a trabajar con herramientas de IA y los errores comunes que suelen cometerse. Torrubia destacó un aspecto crucial para los estudiantes: la responsabilidad nunca desaparece al utilizar estas tecnologías.
“Cuando usas ChatGPT, por ejemplo, si falla no puedes excusarte diciendo ‘esto fue culpa de ChatGPT’. Eres tú quien firma el trabajo”, explicó. Este razonamiento va más allá del ámbito académico; se extiende a cualquier contexto profesional donde quien firma sigue siendo responsable del contenido generado, independientemente del uso de herramientas automatizadas.
Torrubia lanzó una advertencia contundente: “Si te escudas en la IA, serás reemplazado por ella porque no hay responsabilidad ni autoría”. Para él, lo esencial radica en utilizar estas tecnologías como apoyo sin delegar completamente las decisiones finales. “Los modelos fallan hoy en día; hay que revisar todo”, insistió.
El propio ponente valoró positivamente este tipo de encuentros dentro del entorno universitario. “Me encanta dar estas charlas porque me hubiera gustado tener acceso a alguien emprendedor que compartiera sus vivencias”, comentó. Para Torrubia, este formato representa una oportunidad valiosa para compartir visiones e inquietudes entre generaciones.
Esa percepción fue compartida por los estudiantes presentes. Uno de ellos subrayó que “el programa Hablando con la empresa es muy útil para conocer el punto de vista empresarial”. Sobre la intervención de Torrubia, agregó que fue “como asomarse a la ventana del futuro” para entender mejor los caminos emprendedores.
Otra alumna resumió su experiencia destacando que estas charlas son fundamentales para explorar lo que existe fuera del aula: “El mundo de la IA estará presente en nuestra futura carrera; ha sido muy interesante e inspirador”.
Así radica probablemente el mayor valor de esta iniciativa: abrir conversaciones significativas más que ofrecer respuestas definitivas. En un contexto donde el futuro profesional evoluciona rápidamente, escuchar a quienes ya están construyéndolo puede ser clave para tomar decisiones informadas.
El objetivo es conectar la formación universitaria con el entorno profesional, ofreciendo a los estudiantes la oportunidad de dialogar directamente con empresarios y profesionales del sector.
Torrubia enfatiza la importancia de usar la IA, pero también destaca que su uso exige criterio, revisión constante y una mirada crítica, ya que no siempre funciona bien.
Los estudiantes siguen siendo responsables del contenido que producen, incluso si utilizan herramientas automatizadas. La autoría recae sobre ellos, por lo que deben asumir las decisiones finales.
Los estudiantes consideran que estas charlas son útiles para conocer perspectivas empresariales y explorar el futuro profesional, describiéndolas como inspiradoras y enriquecedoras.