Un investigador de la FEUP llevó la ingeniería a una escuela en Gondomar, buscando desmitificar el estereotipo de científico y despertar el interés por la ciencia entre los jóvenes.
Cláudio Rocha, del Laboratorio de Ingeniería de Procesos, Ambiente, Biotecnología y Energía (LEPABE) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Oporto (FEUP), llevó a cabo una actividad en la Escuela Básica de Silveirinhos, con el fin de *desconstruir el estereotipo* del científico y fomentar el interés por la ciencia entre los más jóvenes.
El sonido del timbre resonó en el recreo, indicando que era momento de regresar al aula. Sin embargo, los estudiantes del cuarto año se encontraron en un entorno inusual: un laboratorio improvisado donde Cláudio Rocha compartió su experiencia como científico. La profesora Jacinta Braga invitó a los alumnos a sentarse y prepararse para una jornada dedicada a explorar cómo la ingeniería puede contribuir a *construir un mundo mejor*.
Durante esta sesión, Cláudio Rocha planteó preguntas intrigantes sobre la ingeniería, lo que generó respuestas entusiastas entre los estudiantes. Comenzó explicando su trayectoria académica en Ingeniería Química y las investigaciones realizadas en LEPABE. Posteriormente, presentó diversas actividades prácticas que capturaron la atención de los niños.
La mañana del 17 de marzo estuvo llena de experimentos emocionantes. Los alumnos participaron en reacciones químicas simples, como mezclar un ácido con una base, lo que provocó exclamaciones de asombro. También observaron la separación de fases en soluciones acuosas utilizando pimenta y llevaron a cabo pruebas sobre la tensión superficial con agua y jabón, estableciendo analogías con el lavado de manos.
"Adapté las actividades teniendo en cuenta la edad de los alumnos", comentó Rocha. "Busqué hacerlas accesibles y relevantes para ellos, incorporando momentos interactivos que fomentaran su participación". El entusiasmo fue palpable no solo en las expresiones faciales de los niños, sino también en el feedback positivo recibido al finalizar la actividad.
El impacto positivo fue evidente cuando los estudiantes se acercaron al investigador al final para pedirle autógrafos. Cada uno recibió un cuaderno y un lápiz del programa FEUP Escolas, que simbolizaba más que una simple recordación; representaba una conexión tangible con el mundo científico.
"Muchos alumnos ya tenían una noción básica sobre lo que significa ser científico", explicó Jacinta Braga. "Iniciativas como esta son cruciales para desmitificar la profesión y mostrarles posibles caminos futuros". Esta actividad fue organizada por Native Scientists, una organización sin fines lucrativos dedicada a promover la *literacia científica* y reducir desigualdades mediante talleres prácticos.
"Los estudiantes están especialmente receptivos a nuevas experiencias a esta edad", concluyó Cláudio Rocha. "Actividades como estas ayudan a construir curiosidad hacia el conocimiento científico y muestran que las áreas STEM pueden ser interesantes y divertidas".
El objetivo fue desconstruir el estereotipo de científico y despertar el interés por la ciencia entre los más jóvenes, mostrando cómo la ingeniería puede contribuir a construir un mundo mejor.
Cláudio Rocha, investigador del Laboratorio de Ingeniería de Procesos, Ambiente, Biotecnología y Energía (LEPABE) de la FEUP, realizó actividades prácticas con los alumnos, como reacciones químicas y experimentos sobre tensión superficial.
Los alumnos mostraron entusiasmo y curiosidad, lo que se reflejó en su participación activa. Al final de la sesión, algunos incluso pidieron autógrafos al investigador, indicando un fuerte interés por la figura del científico.
Estas iniciativas son fundamentales para acercar a los estudiantes a las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), desmitificando estas profesiones y ayudando a los niños a visualizar posibles caminos futuros en sus vidas académicas y profesionales.