Catenon identifica diez cualidades clave que definirán a los CEOs en 2026, destacando la capacidad de liderar en entornos inciertos y equilibrar tecnología, personas y estrategia.
El liderazgo ejecutivo se encuentra en una fase de transformación significativa. Las organizaciones ya no buscan únicamente a un CEO con experiencia en su sector, ni a un gestor que se enfoque exclusivamente en maximizar resultados a corto plazo. En la actualidad, el contexto empresarial demanda perfiles que sean capaces de convivir con la incertidumbre, liderar organizaciones en constante cambio y equilibrar tecnología, personas y estrategia en entornos cada vez más complejos.
Esta evolución está respaldada por datos concretos. Según el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, casi el 40% de las habilidades consideradas esenciales hoy cambiarán antes de 2030. Esto obliga a las empresas a replantear no solo sus estructuras internas, sino también el tipo de liderazgo que requieren. Además, la 28ª Encuesta Global de CEO de PwC revela que cerca del 60% de los líderes ejecutivos confían en una mejora del crecimiento económico, siempre que sus organizaciones puedan transformarse de manera sostenida.
Catenon, desde su experiencia en procesos de búsqueda de alta dirección, ha identificado diez cualidades fundamentales que definirán al CEO relevante en 2026. Este análisis se basa en procesos reales con consejos de administración y comités directivos de distintos sectores, reflejando rasgos recurrentes que las empresas buscan en sus líderes para los próximos años.
"En los procesos de búsqueda notamos que el cambio no radica tanto en los títulos como en las expectativas", afirman desde Catenon. "El CEO del 2026 ya no es solo un perfil financiero u operativo; debe ser un líder capaz de gestionar simultáneamente complejidad, personas y transformación". Esta nueva realidad implica que los consejos administrativos demandan cada vez más CEOs con criterio, visión y capacidad para escuchar. El liderazgo basado únicamente en autoridad o control pierde relevancia frente a aquellos perfiles capaces de generar consenso y movilizar a sus organizaciones en contextos prolongados de incertidumbre.