Investigadores de la Universitat Jaume I han desarrollado una metodología sostenible para obtener materiales catalíticos avanzados, mejorando la eficiencia en procesos de oxidación en la industria química y energética.
Un equipo de investigación del Institut Universitari de Materials Avançats de la Universitat Jaume I ha presentado una innovadora metodología para la obtención de materiales catalíticos avanzados, destinados a procesos de oxidación. Esta técnica tiene aplicaciones potenciales en la industria química, petroquímica y en el sector energético.
La innovación radica en la modificación de soportes conductores, lo que mejora significativamente tanto la actividad como la eficiencia catalítica. Este proceso ha sido validado experimentalmente en laboratorio y en un prototipo demostrativo de 100 cm². Las pruebas realizadas evidencian rendimientos óptimos en la oxidación de diversos compuestos orgánicos y derivados de biomasa, lo que confirma la estabilidad del material y su capacidad para operar eficientemente bajo condiciones reales.
El equipo investigador destacó que, a diferencia de los sistemas tradicionales que dependen de metales nobles, esta nueva tecnología utiliza metales de transición, más abundantes y sostenibles. El procedimiento es sencillo y respetuoso con el medio ambiente, ya que se lleva a cabo en medios acuosos y evita la generación de emisiones tóxicas.
Las aplicaciones potenciales abarcan no solo la industria química o petroquímica, sino también el sector energético, especialmente en la producción de hidrógeno verde. Además, puede beneficiar a empresas dedicadas a la valorización de biomasa y economía circular, así como a la fabricación de catalizadores industriales y electrodos especializados.
El equipo detrás del desarrollo incluye a Francisco Fabregat Santiago, Elena Mas Marzá y Carmen Mejuto (ECATEN), junto con Jose A. Mata Martínez e Iván Sorribes Terrés (HyCaM), además de los doctorandos Joan Vicent Miranda Palau y Judith Medina Vargas. La nueva metodología está protegida por una solicitud de patente española y se ha desarrollado en el marco del proyecto H2Value, cofinanciado por el CDTI y la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
A través del Servei de Gestió de la Investigació i la Transferència (SEGIT) y el Vicerectorat d’Innovació, Transferència i Territori, la Universitat Jaume I busca facilitar la transferencia científica y tecnológica para avanzar en su misión educativa y social.
La nueva metodología destaca por su sencillez y sostenibilidad, ya que se realiza en medios acuosos y evita la generación de emisiones tóxicas. Además, reduce costos al sustituir metales preciosos por metales de transición más abundantes y sostenibles, mejora la eficiencia y selectividad en las reacciones químicas, y permite la reutilización del material tras múltiples ciclos de uso.
Esta metodología es aplicable en la industria química y petroquímica, en el sector energético (especialmente en la producción de hidrógeno verde), en empresas dedicadas a la valorización de biomasa y economía circular, así como en la fabricación de catalizadores industriales y el tratamiento de residuos orgánicos.
El proceso es respetuoso con el medio ambiente, ya que evita el uso de disolventes nocivos y no libera gases contaminantes. Esto contribuye a una producción más sostenible en comparación con los sistemas tradicionales que dependen de metales nobles.