Salud

Ligia E. Díaz propone incluir insectos en nuestra alimentación diaria

Insectos comestibles

Gonzalo Gómez-del Estal | Sábado 31 de enero de 2026

Ligia E. Díaz propone reconsiderar el consumo de insectos comestibles en las dietas, destacando su valor nutricional y sostenibilidad frente a los desafíos alimentarios globales.



Ligia E. Díaz, investigadora del CSIC, ha planteado una reflexión sobre la necesidad de reconsiderar el papel de los insectos comestibles en nuestras dietas. Según ella, **los insectos son una fuente valiosa de nutrientes** que podrían contribuir a la seguridad alimentaria y a la sostenibilidad en un contexto global cada vez más desafiante.

En muchas culturas de Asia, África y América Latina, consumir insectos es una práctica arraigada. Sin embargo, en Europa, su presencia en la alimentación es mínima. A pesar de esto, se han documentado alrededor de 2.100 especies de insectos que son aptas para el consumo humano. El libro titulado Los insectos comestibles en el mundo, coordinado por Díaz, examina las características nutricionales de estos pequeños animales y su historia como alimento.

Un recurso nutritivo y sostenible

Díaz destaca que **los insectos representan el grupo más diverso del reino animal**, con cerca de un millón de especies descritas. Esta diversidad ofrece oportunidades únicas en términos nutricionales, ya que cada especie tiene propiedades diferentes. “Los insectos pueden aportar proteínas de alta calidad, grasas saludables, vitaminas y minerales”, afirma Díaz, subrayando la importancia de considerar su inclusión en nuestras dietas futuras.

El término griego entomofagia se refiere al consumo de insectos como alimento. Aunque algunos productos actuales pueden parecer modas pasajeras, como las barras enriquecidas con proteína de grillo, esta práctica es parte integral de la dieta tradicional para millones de personas alrededor del mundo.

Investigación y futuro prometedor

La FAO publicó un informe en 2013 que resaltaba el potencial de los insectos comestibles para mejorar la seguridad alimentaria y proteger el medio ambiente. Desde entonces, la investigación sobre su cría ha crecido notablemente. La coordinadora del libro enfatiza que “una comprensión detallada de todas las etapas de producción primaria junto con prácticas rigurosas de higiene son esenciales para garantizar alimentos seguros”. Se espera que la producción de insectos se convierta en un componente clave en los sistemas alimentarios del futuro.

En cuanto a su valor nutricional, los insectos son ricos en fibras, vitaminas y minerales. De hecho, mientras que solo se aprovecha alrededor del 50% del peso corporal en carnes tradicionales como pollo o cerdo, hasta el 80% del peso corporal puede ser consumido cuando se trata de insectos.

Crecimiento en la industria alimentaria

A medida que aumenta el interés por los insectos debido a sus beneficios nutricionales y ambientales, la industria alimentaria ha comenzado a incorporar estos organismos en sus productos. Las harinas derivadas del secado y molienda de insectos están ganando popularidad como ingredientes alternativos. Además, se están explorando sus proteínas como componentes funcionales no solo para alimentos humanos sino también para aplicaciones farmacéuticas y alimentación animal.

No obstante, los insectos también tienen un gran potencial como fuente de biopolímeros para reemplazar plásticos derivados del petróleo en envases alimentarios. Un ejemplo notable es la quitina, presente en el exoesqueleto de los artrópodos, que tras un tratamiento químico puede convertirse en un material biodegradable con propiedades antimicrobianas.

Diversidad cultural y gastronómica

A pesar del escaso consumo en Europa, donde la EFSA ha comenzado a clasificar ciertos insectos como nuevos alimentos, países latinoamericanos ven a estos organismos como auténticas delicadezas culinarias. En Colombia se consume hormiga culona desde tiempos precolombinos; Brasil tiene tradiciones similares con hormigas cortadoras; mientras que México destaca por su amplia variedad gastronómica basada en más de 500 especies diferentes.

El libro también incluye recetas innovadoras que fusionan tradición y modernidad culinaria latinoamericana utilizando insectos como ingrediente principal.

Sobre Ligia E. Díaz y sus colaboradores

Ligia Esperanza Díaz, quien coordina este trabajo colectivo junto a otros 30 especialistas internacionales provenientes principalmente de España y América Latina, investiga cómo la entomofagia puede contribuir a mejorar nuestra salud nutricional. Este esfuerzo multidisciplinario busca abrir nuevas vías para integrar los insectos comestibles dentro del sistema alimentario global.

A medida que enfrentamos desafíos ambientales significativos y una creciente población mundial, reconsiderar nuestros hábitos alimenticios podría ser esencial para asegurar un futuro sostenible.

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