El auge del sector foodtech está transformando el gran consumo, generando una creciente demanda de talento híbrido que combina ciencia, tecnología y sostenibilidad. Según el 'Estudio Gran Consumo 2025' de Catenon, España se posiciona como un líder europeo en este ámbito, con más de 500 startups y una inversión significativa en biotecnología e inteligencia artificial. La necesidad de profesionales especializados es crucial para optimizar procesos y garantizar la sostenibilidad en toda la cadena alimentaria. Este cambio también responde a un consumidor más consciente que exige transparencia y productos saludables, lo que redefine las áreas de innovación y marketing en las empresas del sector.
La revolución foodtech está transformando el sector del gran consumo, no solo en lo que se come, sino también en quién y cómo trabaja para hacerlo posible. Así lo revela el 'Estudio Gran Consumo 2025', elaborado por Catenon, una firma internacional de búsqueda global de talento, que identifica este sector como uno de los grandes motores del futuro alimentario.
De acuerdo con el informe, la combinación de biotecnología, inteligencia artificial y sostenibilidad está redefiniendo la cadena de valor y generando una nueva demanda de talento altamente especializado. Se requieren perfiles que integren ciencia, tecnología y visión estratégica.
“Estamos definiendo hoy cómo será la alimentación del futuro, y eso pasa por identificar y atraer profesionales capaces de conectar innovación, salud y sostenibilidad. El talento será el gran acelerador del cambio”, explica Laura Urue, Directora del área de Consumo en Catenon.
España se posiciona como un referente europeo en el ecosistema foodtech, con más de 500 startups, 30.000 empresas del sector, 50 universidades y 20 centros tecnológicos de referencia. Este entramado atrae capital nacional e internacional, creando un entorno propicio para el talento innovador y multidisciplinar.
En 2022, las startups españolas del sector captaron cerca de 300 millones de euros destinados a áreas como robótica, impresión 3D, biotecnología y fermentación celular. Estos fondos buscan mejorar la eficiencia, trazabilidad y sostenibilidad a lo largo de toda la cadena alimentaria.
El estudio destaca que el 32,9% de las startups foodtech ya cuenta con patentes registradas y un 29% protege su tecnología mediante secretos comerciales. Esto refleja una madurez tecnológica que demanda profesionales capaces de traducir la ciencia en innovación empresarial.
La transformación del sector se sustenta en tres ejes fundamentales: tecnología, automatización y sostenibilidad. En torno a estos pilares se construye un nuevo mapa laboral donde destacan perfiles como:
"El foodtech demanda talento híbrido, con una visión que combine ciencia, tecnología y sostenibilidad. Las compañías necesitan profesionales que comprendan tanto el laboratorio como el mercado", añade Urue.
El consumidor ha emergido como un actor decisivo en esta transformación. Su creciente interés por la transparencia, salud y sostenibilidad impulsa a las empresas a buscar nuevos perfiles profesionales que aseguren procesos más naturales, productos menos procesados y materias primas saludables y trazables.
El estudio resalta que el foodtech responde a una “vuelta a lo esencial”, donde la tecnología no aleja al consumidor del origen del producto; al contrario, lo acerca a él. Esta dinámica redefine tanto los departamentos de innovación como las áreas de marketing e I+D.
A medida que avanza la innovación a lo largo de toda la cadena de valor, cada eslabón requiere nuevas capacidades profesionales:
"El 'Estudio Gran Consumo 2025' concluye que el foodtech ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un pilar estructural del gran consumo", afirma Urue. En este contexto, Catenon se establece como un actor clave para identificar, atraer y conectar a los profesionales que definirán un futuro alimentario sostenible e inteligente.