Un estudio de la URJC revela que la percepción de realismo en vídeos generados por IA depende de componentes visuales equilibrados, como iluminación y color, afectando su credibilidad.
El grupo Ciberimaginario de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha llevado a cabo un estudio innovador que compara vídeos reales con recreaciones generadas por Inteligencia Artificial (IA). Este análisis busca determinar cómo los espectadores perciben el realismo en estos contenidos, utilizando como referencia a Sora, una herramienta emergente desarrollada por OpenAI.
Para llevar a cabo esta investigación, se organizó un modelo cuasiexperimental en el que los participantes fueron divididos en dos grupos: uno de control y otro experimental. En el grupo de control, los asistentes visualizaron dos vídeos auténticos extraídos de YouTube.
Después de ver los vídeos, los participantes completaron un formulario donde evaluaron varios componentes visuales, tales como la iluminación, la saturación, el color, la composición y la credibilidad percibida. Los investigadores realizaron un análisis cuantitativo y descriptivo basado en frecuencias y porcentajes para evaluar variables como la atracción y el realismo, considerando también el perfil sociodemográfico de los participantes.
En el caso de los vídeos generados con Sora, se observó que las imágenes de Santorini presentaban una iluminación y saturación exageradas, lo que llevó a los espectadores a considerarlos artificiales. Según explica el investigador Alberto Sánchez, “estos hallazgos indican que el realismo percibido de los vídeos generados por IA depende de una combinación equilibrada de componentes visuales, donde la estética es clave para que el contenido sea percibido como auténtico y creíble”.
Este estudio fue desarrollado en colaboración con VARLab (Virtual and Augmented Reality Lab) de la Universidad de Bolonia (Italia) y se realizó bajo el marco del proyecto MICS (Made in Italy–Circular and Sustainable), financiado por la Unión Europea Next-GenerationEU.
Los resultados obtenidos ofrecen a los desarrolladores de herramientas de IA generativa una oportunidad para optimizar sus modelos y crear contenidos más naturales y creíbles. Además, estos hallazgos tienen implicaciones significativas en áreas como la comunicación, el marketing y los medios audiovisuales, ya que mejorar la calidad visual puede facilitar su integración en campañas publicitarias o narrativas audiovisuales.
Asimismo, este proyecto proporciona información valiosa sobre la alfabetización mediática al ayudar a comprender cómo las personas distinguen entre contenidos reales y aquellos generados por IA. Esta comprensión es crucial para combatir fenómenos como la desinformación y el uso indebido del deepfake, conocido como contenido “ultrafalso”.
Finalmente, el estudio concluye que aunque se han logrado avances significativos en IA, aún existen mejoras necesarias para alcanzar un realismo completo en imágenes y vídeos. Es fundamental continuar perfeccionando estas herramientas para lograr una mayor autenticidad.