A partir del próximo jueves y hasta el 4 de febrero, la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales acogerá la exposición fotográfica titulada “Para contar mi historia. Fotografía de The Palestinian Museum, 1948-2023”. Esta muestra presenta un total de 125 imágenes que ilustran la vida del pueblo palestino.
La inauguración está programada para el 15 de enero a las 11:30 horas, con la presencia del decano de la facultad, José J. Albert, y la directora general de Cooperación y Solidaridad de la Universidad de Córdoba, Carmen Cuéllar. Las fotografías expuestas provienen del Palestinian Museum Digital Archive (PMDA), que cuenta con un archivo cercano a las 20.000 imágenes donadas por familias palestinas desde principios del siglo XX. A través de estas instantáneas, se captura la vida cotidiana del pueblo palestino más allá del conflicto: bodas, colegios, celebraciones, calles y espectáculos se convierten en un testimonio visual que resiste al olvido.
Un viaje visual a través de la historia palestina
La curaduría de esta exposición ha sido llevada a cabo por Pablo Llorca, profesor de Teoría de la Fotografía y del Cine en la Universidad de Salamanca. Además, se ha publicado un libro homónimo que incluye colaboraciones de autores como Refaat Alareer, Juan José Millás, El Roto, Luz Gómez y Dunia El-Habib.
Esta muestra ya fue exhibida anteriormente en el hall de la Biblioteca Maimónides del Campus de Rabanales durante el mes de junio. La exposición comienza en 1948, año marcado por la Nakba, cuando aproximadamente 800.000 palestinos fueron expulsados de su tierra, y se extiende hasta nuestros días.
Preservando una memoria colectiva
El archivo tiene como objetivo preservar la memoria del pueblo palestino, ya que los efectos destructivos no solo impactan vidas y estructuras físicas, sino también documentos que atestiguan su existencia. La mayoría del material expuesto proviene de donaciones realizadas por familias palestinas que han documentado su vida diaria desde antes de 1900. Este legado es fundamental para comprender una realidad social que, a pesar de enfrentar violencia cotidiana, celebra momentos comunes como ceremonias, festividades y actividades cotidianas presentes en cualquier rincón del mundo.