Un taller innovador está en marcha, diseñado para fomentar la creación de oráculos que permitan explorar y reinventar el futuro. Este enfoque busca que los participantes construyan significados de manera colectiva, evitando la dependencia de visiones externas que definan su destino.
La iniciativa, titulada Oráculos Cuánticos: escrituras generativas y ramificadas para reinventar el futuro, es liderada por la doctora en Filosofía Eurídice Cabañes. En este taller, se reflexiona sobre cómo las tecnologías influyen en la configuración de subjetividades y escenarios futuros, promoviendo un pensamiento crítico que permita diseñar dispositivos simbólicos orientados a imaginar otros horizontes posibles.
Colaboración con la Cátedra UNESCO
Este evento se realiza en colaboración con la Cátedra UNESCO en Estudios del Futuro, bajo la dirección del doctor en Ciencias Económicas Bruno Gandlgruber, quien imparte el curso Anticipando los futuros de la vida urbana en el sur global. La actividad tiene lugar en el Centro Cultural Casa Rafael Galván de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde estudiantes de diversas unidades han sido convocados para analizar los caminos que desean seguir y las decisiones necesarias para alcanzarlos.
A lo largo de tres sesiones, los participantes han explorado distintos tipos de artefactos de anticipación. Utilizando herramientas como Twine, una plataforma para crear narrativas ramificadas, han diseñado sus propuestas y las presentaron en una sesión pública. Cabañes subrayó que estos dispositivos actúan como un puente entre lo humano y lo tecnológico, especialmente relevante en un contexto donde el avance digital es acelerado mientras que los procesos de pensamiento parecen ralentizarse.
Desafíos tecnológicos actuales
La especialista advirtió sobre cómo los sistemas predictivos pueden limitar las posibilidades futuras y proyectar contextos colapsados. “Estamos viviendo un momento en el que somos huérfanos de porvenir; nos lo han arrebatado y han secuestrado nuestra imaginación”, afirmó Cabañes. Según ella, las tecnologías están cada vez más integradas en nuestra vida diaria, mediando decisiones a través de algoritmos automatizados y la acumulación masiva de datos personales.
Cabañes cuestiona los intereses detrás del desarrollo tecnológico global, señalando que rara vez estos avances responden a las necesidades colectivas. La extracción masiva de datos puede condicionar el futuro; por ejemplo, si un algoritmo determina que una persona no cumple ciertos criterios académicos, podría impedirle acceder a oportunidades educativas o servicios médicos esenciales.
Construyendo un futuro colectivo
A medida que las consultas a plataformas de predicción online aumentan desde la pandemia, surge la necesidad de invertir esta lógica. El taller propone que el futuro no es algo predefinido, sino una construcción colectiva que puede ser imaginada críticamente para abrir nuevas direcciones. Quien diseña estos dispositivos tiene un impacto significativo en lo que está por venir.
Cabañes concluyó enfatizando que “lo que se diseña como posibilidad es lo que al final se proyecta; se trata de tomar las riendas”. En un mundo marcado por sistemas predictivos que tienden hacia escenarios distópicos, activar la imaginación y construir nuevas realidades resulta esencial.