Las plantas de tratamiento de aguas residuales convencionales enfrentan un desafío significativo: no logran eliminar por completo los compuestos antimicrobianos. Como resultado, el agua tratada se devuelve a ríos y mares con una elevada carga de antibióticos. Esta situación genera un contacto directo con bacterias presentes en esos ecosistemas, lo que puede llevar a que estas adquieran resistencia. En respuesta a este problema, el Centro de Políticas Públicas UC ha propuesto la implementación de un sistema de monitoreo ambiental para las aguas residuales urbanas. Este sistema tendría como objetivo estimar el consumo poblacional de antimicrobianos y evaluar su presencia en el entorno.
La amenaza de la resistencia antimicrobiana
La resistencia antimicrobiana se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud pública global, poniendo en riesgo los avances conseguidos en medicina tanto humana como veterinaria. El uso excesivo e inadecuado de antibióticos—ya sea por automedicación, prescripciones innecesarias o tratamientos incompletos—ha permitido que las bacterias evolucionen rápidamente, provocando que muchos medicamentos pierdan su eficacia.
Esto complica el tratamiento de enfermedades que anteriormente eran controlables con antibióticos. Un ejemplo claro es la infección urinaria, que ya no responde al tratamiento con amoxicilina debido a la resistencia desarrollada por la bacteria causante.
El impacto ambiental de los antimicrobianos
No obstante, el problema es aún más complejo. Los antimicrobianos no solo permanecen en el organismo del paciente; también se transfieren a las aguas residuales. Aunque las plantas de tratamiento eliminan materia orgánica y patógenos, no están diseñadas para eliminar estos residuos específicos.
Como consecuencia, los compuestos antimicrobianos pueden persistir en el agua tratada, que luego se libera a ríos y mares. Esto provoca un contacto entre estos antibióticos y las bacterias ambientales, favoreciendo su evolución hacia formas resistentes.
Este fenómeno se observa en Chile, donde los ríos y zonas costeras reciben descargas de aguas residuales tratadas. Muchas veces, estas aguas son utilizadas posteriormente para riego agrícola, como ocurre en la cuenca del río Mapocho.
"Infecciones comunes, como amigdalitis o infecciones urinarias pueden volverse más difíciles de tratar cuando las bacterias desarrollan resistencia a los antibióticos", explica Ricardo Salazar-González, académico de la Facultad de Química y Farmacia de la Universidad Católica.
Propuesta para un monitoreo efectivo
El profesor Salazar-González ha trabajado junto a otros especialistas en una propuesta orientada a abordar esta problemática ambiental relacionada con los residuos antimicrobianos. La iniciativa destaca que Chile ha hecho avances significativos en la lucha contra la resistencia antimicrobiana mediante planes nacionales y regulaciones que promueven el uso responsable de estos medicamentos.
A pesar de estos esfuerzos, persiste una brecha importante respecto al componente ambiental. "Actualmente, la vigilancia se centra principalmente en el ámbito clínico y no se está monitoreando sistemáticamente su presencia en el medio ambiente", señala Salazar-González.
La propuesta busca establecer un sistema integral para monitorear las aguas residuales urbanas, permitiendo así estimar el consumo poblacional de antimicrobianos y evaluar su impacto ambiental. "Este enfoque generaría información clave para tomar decisiones informadas y apoyar futuras políticas públicas basadas en evidencia", concluye el académico.
Preguntas sobre la noticia
¿Por qué las plantas de tratamiento no eliminan completamente los residuos de antimicrobianos?
Las plantas de tratamiento convencionales están diseñadas para eliminar materia orgánica y patógenos, pero no están específicamente diseñadas para remover residuos de antimicrobianos. Como resultado, algunos compuestos pueden persistir en el agua tratada.
¿Cuál es el impacto de los residuos de antibióticos en el medio ambiente?
Los residuos de antibióticos en el medio ambiente pueden entrar en contacto con bacterias y favorecer la aparición y dispersión de resistencia antimicrobiana, lo que representa un riesgo significativo para la salud pública.
¿Qué propone el Centro de Políticas Públicas UC para abordar este problema?
El Centro de Políticas Públicas UC propone implementar un sistema de monitoreo ambiental de aguas residuales urbanas para estimar el consumo poblacional de antimicrobianos y evaluar su presencia en el medio ambiente, lo que ayudaría a generar información clave para la toma de decisiones y futuras políticas públicas.