La Asociación de Vecinos O Regueiral ha impulsado las ‘Xornadas de Prevención y Actuación contra el fuego en nuestro entorno’, una iniciativa que se desarrolló durante tres días y que logró fusionar información técnica, análisis práctico y reflexión colectiva sobre uno de los principales desafíos ambientales y sociales de la región: los incendios forestales. Este evento contó con la colaboración del alumnado del curso ‘Restauración de Espacios Degradados’ del grado en Ingeniería Forestal y del Medio Natural de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería del Campus de Lugo de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).
El pasado sábado 2 de mayo, se llevó a cabo una ruta guiada que partió desde el CEIP de Rubiá, donde los estudiantes acompañaron a los asistentes por diversas áreas afectadas por incendios. Esta actividad permitió observar in situ el impacto del fuego, poniendo especial énfasis en el estado del suelo, la pérdida de valor ecológico y las dificultades para la regeneración según la orografía. La ruta fue conducida por David Cao, Elías Esmerodes, Mauricio Avendaño, Vanessa Paz y Alae Zahir, bajo la supervisión del profesor Agustín Merino, en el marco del programa ‘Plantando cara al fuego’. Durante las diferentes paradas, se explicaron técnicas de restauración como el *mulching*, que consiste en el uso de coberturas artificiales para proteger el suelo, así como los criterios utilizados para evaluar la capacidad de recuperación de diversas especies vegetales.
Impacto y Reflexiones sobre los Incendios
Se destacó la importancia de especies como los *érbedos*, las *aciñeiras* o las *sobreiras*, que actúan como protectores naturales del suelo y muestran una mayor resiliencia ante el fuego. En contraste, en las zonas más escarpadas se observó un alto grado de deterioro con escasas posibilidades de recuperación. Esto llevó a los estudiantes a enfatizar que los esfuerzos e inversiones deben orientarse prioritariamente hacia la prevención.
A pesar de las adversas condiciones meteorológicas, la actividad tuvo una amplia participación y un notable compromiso por parte de los asistentes, quienes pudieron resolver dudas y compartir impresiones. Uno de los aspectos más valorados fue la oportunidad de conocer el territorio directamente, lo que contribuyó a eliminar prejuicios y fomentar una mayor conciencia ambiental basada en el conocimiento. Según explican desde la organización: “Este ciclo de actividades cobra especial relevancia en el contexto local, donde se estima que alrededor de 6.200 hectáreas, de un total de 10.000, han ardido en menos de cinco años en el municipio de Rubiá (Valdeorras), una cifra que evidencia la magnitud del problema y la urgencia por actuar desde múltiples frentes”. En 2022, Galicia registró aproximadamente 51.000 hectáreas quemadas, con un impacto especialmente intenso en comarcas como Valdeorras.
Programa Educativo y Conclusiones
Las jornadas comenzaron con una primera sesión centrada en medidas de autoprotección, obligaciones legales y coordinación institucional. Posteriormente, continuaron con un enfoque práctico y divulgativo. Las sesiones culminaron el domingo 3 de mayo con una charla titulada ‘Proceso de recuperación y restauración del suelo’, impartida por David Cao. Esta intervención profundizó en los contenidos discutidos durante la ruta, ofreciendo una visión detallada sobre los procesos ecológicos involucrados en la regeneración tras un incendio. Se analizaron factores clave como la erosión, pérdida de materia orgánica, capacidad para retener agua e influencia vegetal en la recuperación del suelo.
Desde la Asociación de Vecinos O Regueiral se hace una valoración muy positiva sobre estas jornadas, ya que lograron implicar a la comunidad local mientras ofrecían conocimiento técnico accesible. La conclusión principal es clara: los incendios forestales son un problema colectivo que requiere respuestas activas, coordinadas y sostenidas en el tiempo; donde tanto la prevención como la responsabilidad compartida son esenciales para combatir esta amenaza.