De Esade al mar
Sailwiz nació en 2017 de una idea compartida por Álvaro García de Polavieja, Emilia del Carmen Marina y Luis Linares durante su Executive MBA en Esade. Los tres detectaron una evidencia bastante sencilla: mucha gente sueña con navegar, pero no tiene barco, licencia, presupuesto ni un grupo de amigos dispuesto a ponerse náutico de repente.
La respuesta fue una plataforma digital que conecta a propietarios y patrones de embarcaciones con viajeros interesados en reservar una plaza a bordo. En cristiano: vacaciones en barco sin comprarse un barco, sin mantenerlo, sin sacarse títulos y sin hipotecar agosto.
Sailwiz nació en 2017 de una idea compartida por Álvaro García de Polavieja, Emilia del Carmen Marina y Luis Linares durante su Executive MBA en Esade.
El turismo ya no va solo de destino
La propuesta de Sailwiz encaja muy bien con el nuevo turismo de experiencias. Las nuevas generaciones viajan menos por acumular kilómetros y más por vivir algo que merezca ser contado. Y pocas cosas parecen más contables que ver un eclipse solar total desde el mar, con la costa de fondo y sin pelear por un hueco de arena.
La startup ha identificado el eclipse del próximo 12 de agosto como una oportunidad turística clara. No vende solo navegación, vende momento. Y eso es precisamente lo que buscan muchos viajeros: planes difíciles de repetir, vinculados a la naturaleza y con un componente emocional evidente.
Formentera, Ibiza, Costa Brava y Galicia como miradores flotantes
Sailwiz plantea travesías diseñadas para observar el eclipse desde enclaves privilegiados como Formentera, Ibiza, la Costa Brava o la costa gallega. Es decir, convierte el barco en un mirador móvil y transforma una cita astronómica en una escapada turística diferente.
El modelo funciona como marketplace: los organizadores publican rutas, travesías y experiencias náuticas; los usuarios consultan opciones, contactan con patrones y reservan directamente su plaza. La compañía monetiza mediante una comisión por cada reserva realizada.
Menos propiedad, más mar compartido
La clave del proyecto está en abrir la náutica a públicos que hasta ahora la veían como algo lejano, caro o reservado a unos pocos. Además, Sailwiz ha ampliado su propuesta con acuerdos con escuelas homologadas para facilitar formación y titulaciones náuticas.
En un momento en el que el turismo busca sostenibilidad, comunidad y experiencias memorables, la navegación compartida tiene bastante sentido: aprovecha embarcaciones existentes, reúne viajeros con intereses comunes y acerca el mar a quienes no nacieron con pantalón blanco y náuticos en el armario. Sailwiz, al final, propone algo tan simple como potente: que el mar deje de ser un lujo y empiece a ser un plan.
Sailwiz ofrece experiencias únicas para ver el eclipse solar desde el mar.