FilterAI, un innovador medidor del estado de los filtros industriales, ha logrado destacar en el desafío EcoTech Emerge 2025, organizado por la empresa AVEVA. Este equipo, compuesto por cuatro estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV), se alzó con el segundo puesto en la competición.
Los integrantes del equipo son Laura Rodríguez Olmedo, Eva Galiana Ruiz de Adana, Pablo Vioque Pascual y Javier Valldecabres Casas. Laura y Eva están matriculadas en un doble grado en Administración y Dirección de Empresas + Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación, mientras que Pablo y Javier cursan el doble grado en Administración y Dirección de Empresas + Ingeniería Informática.
Un proyecto con impacto industrial y sostenibilidad
La idea de participar en el concurso surgió a través de la asociación BEST UPV, donde Eva Galiana comentó: “Vimos el anuncio del concurso en septiembre. Nos pareció una buena oportunidad y decidimos presentarnos juntos, aunque somos de escuelas diferentes”. Desde ese momento, comenzaron a buscar una propuesta que combinara el impacto industrial con la sostenibilidad.
Después de varias horas de trabajo, FilterAI se concretó como un software impulsado por inteligencia artificial que se conecta a sensores para monitorizar filtros en tiempo real. Esto permite anticipar fallos y optimizar el mantenimiento. “Es una idea muy realista, porque todas las máquinas tienen filtros y su mal funcionamiento puede provocar averías graves”, explica Eva Galiana.
Un certamen exigente con grandes recompensas
El desafío consistió en tres fases. De los cerca de 400 equipos participantes, solo 20 lograron pasar la primera fase. En la segunda, únicamente 10 equipos llegaron a la final, que se llevó a cabo por videoconferencia. Durante esta etapa final, presentaron un video de 10 minutos realizado por ellos mismos y respondieron preguntas del jurado.
Aparte del reconocimiento académico, el equipo recibió un premio monetario de 6000 libras que será repartido entre sus miembros. Este logro no solo refuerza su potencial como solución para aplicaciones industriales futuras, sino que también destaca la capacidad innovadora de los estudiantes universitarios en el ámbito tecnológico.