El Rey Felipe VI ha ofrecido un almuerzo oficial en el Palacio Real de Madrid en honor al Presidente de la República Portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, con motivo de la finalización de su mandato tras diez años al frente del Estado luso. Este encuentro se produce en un contexto de transición institucional en Portugal, marcado por la reciente elección de un nuevo jefe de Estado. El evento no solo se limitó a los protocolos habituales, sino que se convirtió en una manifestación de continuidad histórica y estabilidad política entre ambos países.
Al almuerzo asistieron destacadas figuras del ámbito político, diplomático, cultural y académico tanto de España como de Portugal. Entre las instituciones presentes estuvo la Fundación Universitaria Iberoamericana (FUNIBER), representada por su director de Relaciones Institucionales, Dr. Frigdiano Álvaro Durántez Prados. Su presencia simboliza el reconocimiento a la contribución de FUNIBER al Espacio Panibérico y a la creación de plataformas para la cooperación cultural y académica intercontinental.
Un encuentro que trasciende lo protocolario
Después de los honores correspondientes y la recepción oficial, el acto se desarrolló en un ambiente cercano, reflejando la relación personal y política que Marcelo Rebelo de Sousa ha mantenido con la Corona española durante su mandato. Durante los brindis, el Rey Felipe VI pronunció un discurso cargado de significado histórico y estratégico, enfatizando que España y Portugal han sabido convertir su proximidad geográfica en una alianza sólida basada en valores compartidos como la democracia y la integración europea.
Felipe VI subrayó que esta colaboración también abarca una cooperación transatlántica que aporta estabilidad y proyección internacional. En un momento especialmente significativo, el monarca transmitió:
“Un mensaje de futuro escrito en dos lenguas, el español y el portugués, que a través de los siglos han configurado un espacio que abarca más del diez por ciento de la población mundial: el Espacio de la Iberofonía.”
Con esta evocación durante una despedida oficial, el Rey no solo reconoció las profundas raíces históricas y culturales compartidas entre ambos países, sino que también otorgó a la Iberofonía una proyección institucional explícita vinculada a una responsabilidad histórica común.
Reflexiones sobre la historia compartida
En respuesta, Marcelo Rebelo de Sousa ofreció un discurso repleto de contenido histórico y simbólico. Recordó cómo ambas naciones han vivido experiencias paralelas a lo largo del tiempo: “Sufrimos la Inquisición al mismo tiempo, sufrimos la dictadura al mismo tiempo, nos adherimos al proyecto europeo en la misma fecha”, resaltando así una trayectoria común que ha forjado una paz ibérica sólida.
Su intervención reforzó la idea de que esta estabilidad no es solo un hecho diplomático aislado, sino un activo estratégico para todo el espacio europeo e iberoamericano. La convergencia entre los discursos del Rey y del Presidente ha sido resaltada por diversos medios internacionales como un momento simbólico clave en la agenda política actual.
La importancia académica del Espacio Panibérico
Bajo este marco, la invitación extendida a FUNIBER cobra especial relevancia. La Fundación ha promovido constantemente reflexiones académicas sobre el Espacio iberófono, organizando foros e iniciativas editoriales que fortalecen las conexiones culturales y científicas entre Europa, América, África y Asia. Estas acciones fomentan una intercomprensión natural entre las lenguas española y portuguesa.
Dentro de estas iniciativas se encuentran las ediciones del Foro Iberoamericano y de la Iberofonía, cuya última edición tuvo lugar en Pekín. Además, el Horizonte Ibérico, celebrado recientemente en Madrid, reafirmó el potencial del Espacio Panibérico como comunidad cultural compartida. Esta alineación entre diplomacia institucional y cultural se traduce en un mensaje claro: España y Portugal son más que vecinos; son miembros activos de una comunidad lingüística con creciente relevancia internacional.