Cuando el fútbol sin goles sabe mejor
Hay pocas cosas más desesperantes para un aficionado que tragarse noventa minutos de fútbol, descuento incluido, para acabar exactamente igual que al principio: 0-0, cara larga y la sensación de haber invertido parte de la vida en mirar despejes, centros mal puestos y delanteros que no estaban para muchas alegrías.
Pero Krispy Kreme ha decidido hacer justicia poética con ese marcador que normalmente solo celebran los porteros, los entrenadores conservadores y quienes tenían puesta la quiniela. La marca convertirá cada empate sin goles de la fase de grupos, lo juegue quien lo juegue, en Glaseados Originales gratis al día siguiente en todos sus establecimientos de España.
España, no nos falles: aburridnos un poquito
Aquí llega el conflicto emocional. Uno quiere que España gane, claro. Pero también es verdad que un 0-0 puede tener su encanto si al día siguiente se traduce en un glaseado gratis. No hablamos de traicionar a la patria futbolera, sino de introducir un matiz gastronómico en el análisis táctico.
La promoción repartirá 100 Glaseados Originales gratuitos por tienda tras cada partido de fase de grupos que termine sin goles. Es decir, da igual si el empate lo firma España, Brasil, Alemania o dos selecciones empeñadas en no pisar el área: si no hay goles, hay premio dulce.
El fútbol más aburrido también merece celebración
La idea encaja muy bien con esa filosofía de Krispy Kreme de transformar pequeños momentos cotidianos en ocasiones memorables. Carlos Ross, Brand Manager de Krispy Kreme España, explica que la compañía quiere acompañar las reuniones en casa, en el bar o con amigos, incluso cuando el partido no termina como esperábamos.
Y no nos engañemos: el 0-0 suele ser frustrante. Pero si el castigo se convierte en un Glaseado Original recién hecho, la decepción entra de otra manera. Quizá sigamos protestando al árbitro, pero con azúcar glas en la mano.
Pasión futbolera para sobrevivir al torneo
Además, Krispy Kreme ha lanzado la colección limitada “Pasión futbolera”, disponible del 11 de junio al 19 de julio en sus establecimientos de Madrid y por delivery. Incluye tres variedades: Golazo, una versión del Glaseado Original decorada como un balón; Rojo Pasión, rellena de fresa y cubierta con chocolate en tonos rojos y amarillos; y Partidazo, con dulce de leche y decoración inspirada en el césped.
Así que este verano toca vivir una contradicción deliciosa: querer que tu equipo ataque, pero no demasiado; que tire, pero al palo; que domine, pero sin pasarse. Porque si el marcador no se mueve, al menos se moverá la cola en Krispy Kreme.