Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Oporto (FCUP) han presentado los primeros resultados del proyecto Cyan’EAU, que se centra en el control de la proliferación de cianobactérias en cuerpos de agua interiores. Durante su análisis, se identificaron concentraciones elevadas de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo en la Albufeira da Aguieira, aunque también se registró una mejora notable en la calidad del agua.
Claves de la noticia
Mejoras en la calidad del agua
Proyecto internacional Cyan’EAU
Análisis de sedimentos clave
Análisis detallado del proyecto
La investigación se ha llevado a cabo mediante tres campañas en la Albufeira da Aguieira, situada entre los distritos de Coimbra y Viseu. La investigadora Olga Lage, coordinadora del consorcio internacional, destacó que el estudio no solo permitió datar los sedimentos recolectados, sino también analizar cómo ha evolucionado la calidad del agua. Además, se logró extraer el ADN de las cianobactérias, lo cual es fundamental para comprender su proliferación.
Aparte de los resultados obtenidos en Portugal, también se presentaron datos recogidos en reservorios españoles como Sierra Boyera, Puente Nuevo, y L’Albufera, así como en el lago artificial de Clarens en Francia. Estas comparaciones son esenciales para entender las dinámicas ecológicas relacionadas con las cianobactérias.
Métodos innovadores para el monitoreo ambiental
En la última campaña, los investigadores comenzaron a evaluar la composición de cianobactérias tanto en el agua como en los sedimentos. Este análisis incluye parámetros microbiológicos, físicos y químicos, facilitando así la creación de mapas sobre el uso del suelo alrededor de las albufeiras. Esto es crucial para determinar si estas áreas están afectadas por actividades agrícolas o industriales.
A medida que avanza el proyecto, se integrarán imágenes satelitales para monitorizar la concentración de clorofila y materia suspendida en el agua. La FCUP tiene programado regresar a la Albufeira da Aguieira este mes para continuar con sus investigaciones y cumplir con los objetivos establecidos por Cyan’EAU.
Este proyecto cuenta con un financiamiento superior a 1.6 millones de euros y busca desarrollar herramientas que permitan identificar rápidamente señales indicativas sobre la proliferación de cianobactérias. Según Olga Lage, esto permitirá actuar proactivamente para mitigar su impacto ambiental.
La colaboración incluye a socios como Paralab – Soluciones Tecnológicas, Industriales y Laboratoriales, así como diversas instituciones académicas y ambientales que trabajan conjuntamente hacia un objetivo común: mejorar la gestión del agua frente al reto que representan las cianobactérias.


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