Carlos Rutilo es un destacado escritor nahua que ha encontrado en la poesía un medio para explorar y expresar su identidad cultural. Radicado en Nuevo León, este autor, egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, ha logrado que su obra poética sea traducida al italiano, gracias a la labor del poeta Alessio Brandolini.
La relación de Rutilo con el idioma es profunda; para él, la lengua es la casa. Comenzó a aprender español a los seis años, mientras que su lengua materna es el náhuatl. Su trayectoria literaria ha trascendido fronteras, participando en festivales internacionales donde su visión sobre la lengua original resuena entre lectores de diversas generaciones.
Un viaje personal a través de las palabras
En una entrevista con Vida Universitaria, Rutilo compartió su experiencia personal en el mundo literario. En los pasillos de la UANL, se le reconoce no solo por su cabello largo, sino también por su dedicación a la poesía y su lucha por mantener viva su lengua materna frente al silencio impuesto.
Originario de Ixhuatlancillo, Veracruz, un pueblo afectado por la gentrificación y la migración forzada, Rutilo representa una voz esencial para entender el choque entre el mundo indígena y la modernidad urbana. Para él, el náhuatl no es solo un eco del pasado familiar, sino una parte integral de su identidad.
Desafíos en la adaptación lingüística
A partir de 2002, cuando llegó a Nuevo León, comenzó un proceso complicado: adaptarse a una lengua ajena. Este cambio no fue sencillo; enfrentó desafíos significativos al intentar integrarse en un entorno donde el español predominaba. Rutilo recuerda que aprender español fue un proceso arduo que se consolidó durante su adolescencia.
"A mis padres les prohibieron que me hablaran en náhuatl", confiesa Rutilo. Esta prohibición marcó un punto crítico en su vida, ya que lo llevó a perder contacto con su lengua materna mientras intentaba adaptarse a un nuevo contexto lingüístico.
"A mis padres les prohibieron que me hablaran en náhuatl, por eso fui perdiendo la lengua."
Carmen: Trilogía sobre identidad y pérdida
La importancia del náhuatl se refleja claramente en su obra literaria. Su primer libro, titulado Carmen, inicia una trilogía dedicada a explorar la desaparición de su lengua materna. La estructura del libro simboliza este proceso cultural: comienza con una sección titulada Tlacuica (náhuatl), seguida de Carmen (latín) y concluye con Sofía (griego).
A lo largo de esta obra, Rutilo combina español y náhuatl, utilizando notas al pie para traducir los versos iniciales. Sin embargo, conforme avanza el texto, las traducciones desaparecen gradualmente hasta que el náhuatl se desvanece completamente como símbolo del despojo cultural.
"El primer libro habla sobre la pérdida de la lengua materna porque también es una realidad que estamos viviendo."
Poesía como resistencia cultural
A pesar del dolor inherente a este despojo cultural, Rutilo no percibe sus lenguas como opuestas; más bien busca enriquecer su escritura fusionando ambas identidades lingüísticas. Sin embargo, reconoce que muchos deben renunciar a sus raíces lingüísticas para sobrevivir en entornos urbanos cada vez más homogéneos.
Su camino hacia la educación superior estuvo lleno de obstáculos. En su familia, donde imperaba una "cultura del trabajo", estudiar humanidades no era considerado prioritario. A pesar de esto, logró ingresar al Colegio de Letras Hispánicas y redescubrir historias narradas por sus ancestros en náhuatl.
"Mi motivación para escribir también venía de esa pregunta... ¿existe o no existe?"
Compromiso con las nuevas generaciones y legado cultural
En la actualidad, Carlos Rutilo desempeña un papel crucial como bibliotecario en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria (CABU). Allí protege el patrimonio bibliográfico de Alfonso Reyes y actúa como mentor para estudiantes recomendando obras fundamentales de autores como Carlos Fuentes y Octavio Paz.
A través del suplemento cultural llamado El Ventanillo, promueve el diálogo entre jóvenes académicos de diversas facultades. Además, continúa trabajando en su trilogía literaria y otros proyectos creativos que reflejan años de esfuerzo e investigación.
La historia de Carlos Rutilo subraya cómo Nuevo León es un estado conformado por migrantes cuyas lenguas son parte esencial del tejido social en constante transformación.
A través de sus escritos, el náhuatl persiste no solo como medio comunicativo sino como símbolo de resistencia ante los embates de la modernidad.