La Universidad CEU Cardenal Herrera ha sido el escenario de una conferencia que aborda los retos éticos que la inteligencia artificial (IA) plantea para la privacidad, especialmente en el contexto familiar. Este evento ha contado con la participación de estudiantes y profesores, quienes han podido escuchar las reflexiones del profesor Martín Carbajo-Núñez, destacado académico en este ámbito.
El profesor Carbajo, quien imparte clases en la Pontificia Universidad Antonianum de Roma y en otras instituciones estadounidenses, presentó su charla titulada “Ética y privacidad familiar en la era de la inteligencia artificial”. La conferencia se inscribe dentro del ciclo Dies Academicus, organizado por el Servicio de Pastoral junto a la Cátedra de Teología Joseph Ratzinger.
Desafíos de la IA en el entorno familiar
Durante su intervención, el profesor Carbajo destacó cómo la rápida evolución de la IA está transformando los hogares en espacios cada vez más atractivos para las empresas tecnológicas. Dispositivos como asistentes de voz y electrodomésticos conectados convierten estos entornos íntimos en fuentes valiosas de datos. Esta realidad plantea serios riesgos relacionados con la recopilación masiva de información personal.
El ponente subrayó la urgencia de establecer marcos éticos y normativos robustos que protejan la privacidad familiar y prioricen el bienestar del menor por encima de cualquier interés comercial o ventaja informativa. “La protección de la privacidad debe ser un pilar fundamental”, afirmó.
Revisión necesaria de códigos éticos
En otro punto destacado durante su exposición, el profesor Carbajo compartió los resultados de un estudio sobre más de sesenta códigos éticos periodísticos provenientes de cuarenta y dos países europeos. Este análisis revela cómo se aborda la privacidad familiar y la protección infantil en entornos digitales, evidenciando la necesidad urgente de actualizar estos códigos ante los desafíos que presenta la IA.
Asimismo, enfatizó la importancia de “rehumanizar los procesos tecnológicos y comunicativos”, promoviendo el uso responsable de tecnologías que fomenten valores como la comunión, cooperación y el bien común. En sus palabras: “La buena tecnología te ayuda a entrar en comunión y a construir comunidad”.