El Grupo de Investigación Traslacional en Cardiopatía Isquémica del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, bajo la dirección del catedrático Vicente Bodí, ha realizado un estudio que detalla cómo se modifica el metabolismo cardiaco durante las distintas fases de un infarto agudo de miocardio. Este análisis abarca desde antes hasta después de la reperfusión, es decir, la restauración del flujo sanguíneo a un tejido tras una obstrucción.
La investigación, publicada en la prestigiosa revista International Journal of Molecular Sciences, también examina las variaciones en las respuestas metabólicas entre diferentes regiones del corazón: el área infartada, la adyacente y la remota. Este trabajo proporciona una visión temporal y detallada sobre el remodelado metabólico que sufre el corazón tras un infarto, utilizando un modelo experimental porcino con reperfusión controlada.
Causas y consecuencias del infarto agudo de miocardio
El infarto agudo de miocardio sigue siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad a nivel global. Se origina por la obstrucción súbita de una arteria coronaria, lo que priva al músculo cardiaco del oxígeno necesario y desencadena un daño celular significativo.
A pesar de que la reperfusión mediante angioplastia primaria ha disminuido notablemente la mortalidad asociada a esta condición, también da lugar a un fenómeno conocido como lesión por isquemia-reperfusión. Este proceso implica que el restablecimiento del flujo sanguíneo puede provocar estrés oxidativo, inflamación y alteraciones drásticas en el metabolismo energético. Comprender cómo se adapta el corazón al uso de sustratos energéticos durante estas fases es uno de los grandes retos actuales en cardiología.
Ajustes metabólicos durante la isquemia
Bajo condiciones normales, el corazón prefiere utilizar ácidos grasos como su principal fuente de energía. Sin embargo, durante episodios de hipoxia —como los que ocurren en situaciones isquémicas— el metabolismo se ajusta para favorecer el uso de glucosa, un recurso más eficiente cuando hay escasez de oxígeno. Aunque se conocían aspectos generales sobre esta adaptación metabólica, aún no se habían caracterizado completamente las variaciones temporales y regionales en los genes reguladores clave ni los cambios dinámicos en metabolitos esenciales durante todo el proceso isquemia-reperfusión.
Metodología del estudio
La investigación se llevó a cabo utilizando un modelo porcino sometido a oclusión coronaria en la arteria descendente anterior durante 90 minutos, seguido o no por reperfusión. Los animales fueron divididos en cinco grupos experimentales (control, sin reperfusión, reperfusión a 1 minuto, 1 semana y 1 mes). Durante este protocolo, se obtuvieron muestras seriadas del seno coronario para cuantificar metabolitos clave mediante técnicas enzimáticas. Asimismo, se recolectaron muestras de tejido del miocardio infartado y sus alrededores para analizar la expresión génica mediante RT-qPCR. Esta metodología permitió caracterizar simultáneamente las respuestas metabólicas tanto globales como regionales.
“Entender cómo cambia el metabolismo cardiaco tras un infarto abre nuevas posibilidades para desarrollar terapias que mejoren la recuperación funcional”, afirma Vicente Bodí, investigador principal también del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III y facultativo del Departamento de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de València.
Financiación y colaboración
Este estudio ha contado con la colaboración de la Unidad Central de Investigación (UCIM) de la Universitat de València y ha recibido financiación del Instituto de Salud Carlos III y FEDER (PI23/01150, JR23/00032), así como apoyo adicional por parte de la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana y el Fondo Social Europeo Plus.