La ley N° 21.790 ha sido promulgada como parte de una política pública destinada a brindar apoyo y corresponsabilidad en la educación superior. Junto a la ley Chile Cuida, esta normativa establece un marco integral que reconoce el derecho a cuidar, asegurando la continuidad académica para aquellos que asumen responsabilidades familiares.
El Presidente de la República, Gabriel Boric Font, ha dado su visto bueno a esta ley denominada “Yo Cuido, Yo Estudio”, que tiene como objetivo proteger los derechos de los estudiantes en situaciones de embarazo, maternidad, paternidad o quienes realizan labores de cuidado. La normativa promueve la corresponsabilidad y busca facilitar la conciliación entre las obligaciones familiares y el desarrollo académico.
Nueva Ley Publicada y Sus Implicaciones
Publicada en el Diario Oficial el 19 de enero de 2026, esta legislación garantiza la continuidad educativa para quienes tienen bajo su cuidado a niños, niñas o personas con discapacidad o dependencia. La iniciativa fue aprobada por unanimidad en el Congreso Nacional y forma parte de los compromisos del Gobierno en materia de cuidados, alineándose con el avance hacia una educación superior más inclusiva y con enfoque de género.
El subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana, destacó que “con esta ley le estamos diciendo con claridad a miles de estudiantes en todo Chile que no están solos ni solas. Que ser madre, padre o asumir el cuidado de un familiar no puede significar renunciar a un proyecto educativo”. Esta legislación se centra en aquellos que históricamente han tenido que elegir entre sostener a sus familias o continuar sus estudios, estableciendo reglas claras para que las instituciones educativas apoyen esas trayectorias.
Contenido Principal de la Nueva Normativa
La nueva normativa obliga a todas las instituciones de educación superior a crear normas internas que incluyan políticas y acciones específicas para garantizar el derecho a la educación de estudiantes cuidadores. Esto incluye asegurar la calidad del proceso formativo.
Entre las principales disposiciones se encuentran:
La posibilidad de postergar o suspender estudios sin penalización económica durante la suspensión y manteniendo los beneficios estudiantiles.
Justificación de inasistencias por motivos médicos relacionados con la persona bajo cuidado.
Ajustes académicos acordados con las instituciones, como prioridad en inscripción de asignaturas y reprogramación de evaluaciones.
Derecho a alimentar al niño o persona bajo cuidado durante dos horas diarias.
Prohibición de cualquier forma de discriminación relacionada con embarazo, maternidad, paternidad o cuidado.
Implementación y Fortalecimiento del Marco Normativo Educacional
Para asegurar una implementación efectiva, las instituciones deberán establecer reglamentos internos. La Superintendencia de Educación Superior será responsable de supervisar su cumplimiento, considerando cualquier infracción como falta grave.
Además, la ley N° 21.790 refuerza el marco normativo educativo actual al incluir explícitamente la paternidad como causal protegida dentro de la Ley General de Educación. Esto se realiza en igualdad de condiciones con el embarazo y maternidad, promoviendo así un principio fundamental: la corresponsabilidad social y familiar del cuidado. Este avance contribuye a crear una organización social más justa y equitativa, ayudando a reducir barreras estructurales que han afectado principalmente a las mujeres en el ámbito educativo.