El Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares de la USC (CiQUS) ha tomado la delantera en un nuevo proyecto internacional enfocado en la COVID persistente, una afección que afecta a millones de personas a nivel global y que aún carece de herramientas diagnósticas objetivas y estandarizadas. Este esfuerzo busca validar un conjunto reducido de marcadores proteicos que permitan diferenciar, de manera objetiva, a los pacientes con COVID persistente de aquellos que se han recuperado, así como desarrollar un índice cuantitativo relacionado con la gravedad biológica de la enfermedad.
Financiado por la Schmidt Initiative for Long Covid (SILC) con un aporte de 315.000 euros, el proyecto tendrá una duración de 18 meses. Surge del interés generado por investigaciones previas del equipo liderado por Rebeca García Fandiño, que demostraron que la COVID persistente se describe mejor como un continuo de gravedad biológica, en lugar de clasificarse en subtipos clínicos discretos. Estos hallazgos llamaron la atención de SILC, lo que llevó a invitar al equipo a desarrollar una nueva fase centrada en la validación de biomarcadores con potencial aplicación clínica.
Impacto y prevalencia de la COVID persistente
Aproximadamente entre el 10% y el 15% de las personas que han superado una infección por SARS-CoV-2 sufren de COVID persistente, lo que se traduce en decenas de millones de pacientes alrededor del mundo. Muchos continúan experimentando síntomas durante meses o incluso años, tales como fatiga crónica, dificultades cognitivas y disnea, lo cual impacta negativamente su calidad de vida y capacidad funcional. A pesar de su alta prevalencia, el diagnóstico sigue basándose mayormente en la evaluación clínica sin pruebas moleculares objetivas para confirmar la enfermedad o evaluar su gravedad biológica.
Este nuevo proyecto se fundamenta en una sólida trayectoria científica del equipo del CiQUS y la USC. En años recientes, han publicado cuatro artículos en revistas internacionales analizando la COVID persistente desde diversas perspectivas moleculares. Dos estudios aplican proteómica cuantitativa a plasma y fracciones celulares, revelando alteraciones persistentes relacionadas con procesos inflamatorios e inmunológicos. Otro estudio aborda el tema desde una perspectiva lipidómica no dirigida, identificando cambios lipídicos significativos compatibles con alteraciones metabólicas asociadas al COVID persistente.
Colaboración internacional y validación
El proyecto también se beneficia del material biológico obtenido a través del estudio multicéntrico internacional LC-Optimize, que reúne cohortes clínicas bien caracterizadas en varios países. La disponibilidad de estas muestras permite al equipo del CiQUS validar biomarcadores en un contexto internacional comparativo, aumentando así la robustez y relevancia clínica de los resultados obtenidos.
Bajo la coordinación de Rebeca García Fandiño y Ángel Piñeiro, profesor titular del departamento de Física Aplicada en la USC, el grupo SIMBIOS contribuye al proyecto mediante herramientas avanzadas para el análisis e integración de datos complejos. Además, participan otros investigadores como Uxía Lage Vidal y Paula Antelo-Riveiro del CiQUS.
Aporte clave para el avance científico
A pesar de que algunos profesionales clínicos no están involucrados actualmente en este proyecto financiado, su colaboración previa fue fundamental para establecer esta línea investigativa. La Schmidt Initiative for Long Covid (SILC), fundada por los filántropos Eric y Wendy Schmidt en 2023, tiene como objetivo elevar el nivel de atención hacia los pacientes con COVID persistente a nivel mundial, facilitando conexiones entre especialistas y proveedores para mejorar el apoyo a estos pacientes.