Las aguas residuales como herramienta de salud pública
La pandemia de Covid-19 ha cambiado la perspectiva sobre el análisis de las aguas residuales, convirtiéndolas en un indicador clave del estado de salud de las poblaciones. El grupo de interés científico (GIS) OBEPINE, cofundado por el virologo **Vincent Maréchal**, profesor en la **Sorbonne Université**, ha liderado esta transformación, estableciendo una vigilancia sanitaria que se basa en el enfoque de *One Health*. Este modelo busca interconectar la salud humana, animal y ambiental para anticipar epidemias y mejorar la prevención en salud pública.
Salud global y One Health: dos enfoques complementarios
Los conceptos de *salud global* y *One Health* son a menudo confundidos, pero representan realidades distintas. Según **Maréchal**, “la salud global es principalmente un enfoque político e internacional que integra todos los factores – sanitarios, ambientales, económicos y sociales – que afectan la salud de las poblaciones a nivel mundial”. Esto implica abordar problemas que trascienden las fronteras nacionales y requieren coordinación internacional.
Por otro lado, el concepto de *One Health* proviene del ámbito de la infectología y ha cobrado relevancia con el reconocimiento de enfermedades emergentes. Se estima que alrededor del 70% de estas enfermedades tienen su origen en el mundo salvaje. La investigación indica que muchos virus circulan primero entre los animales antes de afectar a los humanos. “Para entender las enfermedades humanas, es esencial estudiar lo que sucede en los animales y en el entorno”, afirma **Maréchal**.
Aguas residuales: un observatorio para la salud pública
Bajo esta premisa, el GIS OBEPINE ha comenzado a analizar diversos tipos de muestras ambientales, incluyendo aguas residuales, para comprender mejor las enfermedades humanas relacionadas con agentes patógenos animales. Esta metodología permite mapear la salud de una población sin necesidad de realizar pruebas individuales.
Tras la aparición del SARS-CoV-2, este enfoque se ha ampliado a otras infecciones respiratorias como la gripe A y B o el virus respiratorio sincitial (VRS). Estos análisis permiten cuantificar la circulación viral y construir curvas epidémicas en tiempo real. Además, se están explorando infecciones de transmisión sexual, centrándose especialmente en los papillomavirus humanos (HPV), un problema crítico para la salud pública.
Un proyecto piloto está en marcha en el campus Pierre y Marie Curie para evaluar la cobertura vacunal contra el HPV mediante encuestas sociológicas y análisis ambientales. La meta es obtener una imagen dinámica sobre cómo circulan estos virus y medir el impacto de las campañas vacunales.
Una vigilancia epidemiológica más allá de las fronteras
El estudio epidemiológico basado en aguas residuales no se limita a Francia. El proyecto Atlantes, respaldado por varias instituciones francesas, está implementando esta metodología en países como Túnez, Marruecos y Guinea. Este esfuerzo busca capacitar equipos locales para monitorear la salud pública a través del análisis de aguas residuales.
A través del uso innovador de datos obtenidos desde estas fuentes, se han logrado detectar brotes epidémicos antes incluso que aparezcan casos confirmados entre humanos. Esta capacidad predictiva demuestra cómo las aguas residuales pueden actuar como un sensor sanitario global.
Evolución hacia un enfoque integrado
Aunque observar la salud desde las alcantarillas no es un concepto nuevo —los investigadores ya rastreaban virus como el poliovirus desde los años 40—, la crisis provocada por el Covid-19 ha acelerado su desarrollo. Los avances en biología molecular han permitido convertir esta práctica en una herramienta eficaz para guiar decisiones públicas.
Con la colaboración activa entre investigadores y autoridades sanitarias, cualquier detección inusual puede alertar sobre posibles brotes virales. Además, esta técnica resulta mucho más económica comparada con pruebas masivas individuales.
Nueva perspectiva sobre la salud colectiva
No solo se trata de virus; también se investiga qué información pueden ofrecer las aguas residuales sobre nuestras exposiciones cotidianas a contaminantes químicos o medicamentos. Este campo emergente del *exposoma*, liderado por **Thomas Thiebault** del laboratorio METIS (Sorbonne Université), busca proporcionar una visión integral del estado sanitario colectivo al correlacionar datos microbiológicos con información química.
A través de estas investigaciones se pueden identificar patrones preocupantes dentro de comunidades específicas, lo cual podría incitar acciones preventivas adecuadas por parte de las autoridades competentes. Así, se abre camino hacia una comprensión más amplia e integrada del bienestar social y ambiental.
Justine Mathieu
El GIS OBEPINE: Un consorcio innovador
El GIS OBEPINE, creador del proyecto OBEPINE+, es un consorcio interdisciplinario que reúne expertos en virología médica, biología molecular y otros campos relacionados. Fundado en marzo de 2020, su objetivo principal es establecer un sistema efectivo para monitorizar COVID-19 mediante el análisis sistemático de aguas residuales.