El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, ha subrayado la importancia de que la Iglesia adopte un “estilo sencillo y humilde” como medio para poder “amar a los pobres”. Esta afirmación fue realizada durante la presentación de la exhortación apostólica Dilexi te, del papa León XIV, en la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Valencia (UCV).
Benavent destacó que el mensaje contenido en este documento se encuentra “en plena continuidad con la tradición del magisterio social de la Iglesia, desde Rerum Novarum hasta los pontificados más recientes”. El arzobispo enfatizó que el papa insiste en que “la doctrina social de la Iglesia debe ser leída desde la caridad”, un amor que no es solo abstracto, sino profundamente encarnado y personal.
Reflexiones sobre el amor cristiano y su concreción
Asimismo, el arzobispo señaló que Dilexi te “da un paso más al concretar el amor cristiano”, reafirmando que este amor debe tener un destinatario concreto. Según Benavent, “no puede existir un compromiso auténtico con los pobres si no está profundamente impregnado de espiritualidad cristiana”. La exhortación se presenta no solo como un texto para leer, sino como una invitación a reflexionar y meditar, interpelando directamente a cada creyente.
“No es un documento para que lo vivan los otros”, afirmó Benavent, instando a cada uno a preguntarse “cuál es mi camino para llegar a la caridad perfecta”. En este sentido, el decano de la Facultad de Teología, Santiago Pons, también hizo hincapié en que el texto se sitúa en continuidad con la encíclica Dilexit nos, del papa Francisco. Pons advirtió sobre el peligro de pensar que, debido a las instituciones que atienden a los pobres, ya no es necesario el compromiso personal.
Análisis interdisciplinario del mensaje papal
La presentación también incluyó una reflexión coral desde distintas disciplinas y experiencias. Participaron expertos como José Antonio Heredia, profesor de Teología; Alexis Cloquell, director de la Cátedra Caixa Popular; Aurora Aranda, directora de Cáritas Valencia; y Enrique Lluch, profesor de Economía.
Aurora Aranda ofreció una lectura creyente de la exhortación, destacando que parte de una afirmación esencial: “te he amado”, lo cual implica un amor incondicional hacia el ser humano. Recordó que “amar a Cristo es amar a los pobres”, enfatizando así la necesidad de acercarse a ellos mediante gestos pequeños y acompañamiento genuino.
Compromiso evangélico con los más vulnerables
Por su parte, José Antonio Heredia abordó la relación inseparable entre fe y pobreza en la historia de la Iglesia. Afirmó que no se trata simplemente de añadir un capítulo social a la teología, sino de regresar al corazón mismo del Evangelio. Resaltó cómo históricamente se ha reconocido en los pobres un acceso privilegiado a Dios.
Enrique Lluch, desde su perspectiva económica y social, subrayó el llamado del papa a promover estructuras que reconozcan a los pobres como sujetos activos y no solo como receptores pasivos. Destacó que esto implica dedicar tiempo y atención amable hacia las personas más vulnerables.
Migrantes en el centro del Evangelio
Cloquell centró su intervención en las realidades migratorias, señalando que estas personas no están al margen del Evangelio sino en su núcleo. Encontrarse con ellas representa una oportunidad para encontrarse con Cristo mismo, lo cual interpela directamente al compromiso universitario con quienes enfrentan situaciones críticas.
Esta presentación invita a todos a reflexionar sobre cómo vivir verdaderamente el mensaje evangélico en acción social y espiritualidad.