Un grupo de investigadores andaluces ha logrado un avance significativo en la recarga de dispositivos submarinos al desarrollar un innovador sistema que permite la comunicación y transferencia de datos y electricidad bajo el agua. Este proyecto, financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, es impulsado por el Instituto de Ingeniería Oceánica de la Universidad de Málaga.
La propuesta se basa en un método similar al utilizado en los cargadores inalámbricos, permitiendo la recarga de dispositivos sumergidos a profundidades de hasta 100 metros sin necesidad de cables ni contacto físico. La clave del éxito radica en el diseño de un dispositivo experimental que optimiza la propagación de señales magnéticas bajo el agua, logrando distancias hasta un 80% mayores que en aire.
Un reto tecnológico en entornos marinos
Según Miguel Ángel Luque, investigador del equipo, la comunicación y suministro de energía bajo el agua representa uno de los principales desafíos tecnológicos en ambientes marinos. Actualmente, muchos equipos deben ser extraídos del agua para cambiar o recargar sus baterías, lo que resulta costoso y depende del estado del mar. Este nuevo sistema ofrece una alternativa viable que podría prolongar la vida útil de los equipos y reducir costes operativos.
Este avance también es crucial para el desarrollo del internet de las cosas submarino, donde redes de dispositivos y sensores se comunican entre sí para recolectar y enviar datos sin intervención humana directa. Entre sus aplicaciones potenciales se encuentran la monitorización ambiental marina, el control de infraestructuras submarinas y la exploración oceánica.
Tecnología basada en inducción magnética
El sistema se fundamenta en el principio de inducción magnética, una tecnología comúnmente utilizada en cargadores inalámbricos para móviles. En este contexto submarino, un dispositivo primario genera un campo magnético que transmite energía a un dispositivo secundario, que la convierte en electricidad utilizable.
El trabajo se ha desarrollado en dos fases: primero, utilizando simulaciones informáticas para analizar el comportamiento del campo magnético según las características de las bobinas; luego, construyendo un prototipo que fue probado tanto en aire como en condiciones controladas dentro de un tanque con agua salada. Los resultados mostraron que el sistema puede transmitir energía a distancias significativas bajo el agua.
Perspectivas futuras
Esta tecnología podría revolucionar la forma en que se recargan los dispositivos submarinos. Por ejemplo, un minisubmarino o vehículo autónomo podría acercarse a un sensor sumergido para realizar una recarga inalámbrica sin intervención humana ni necesidad de buzos. Miguel Ángel Luque subraya que esto permitiría operar independientemente de las condiciones meteorológicas.
A medida que avanza el proyecto, el equipo tiene como objetivo seguir perfeccionando el diseño del dispositivo y explorar su capacidad máxima y potencia de carga para aplicaciones más complejas, como cámaras submarinas o enjambres coordinados de vehículos submarinos. Este esfuerzo sienta las bases para futuras investigaciones hacia redes submarinas más autónomas y eficientes.
El desarrollo ha sido financiado por la Consejería dentro del Plan Complementario de Ciencias Marinas, colaborando con otras comunidades y el Gobierno central, además del apoyo del Fondo de Recuperación ‘Next Generation’ y fondos propios de la Universidad de Málaga.