Los recientes cambios en la emergencia económica han abierto un nuevo capítulo para el comercio exterior colombiano, caracterizado por una incertidumbre regulatoria, desafíos en el cumplimiento normativo y la necesidad de fortalecer la competitividad empresarial en un entorno global cada vez más cambiante. Estos temas fueron discutidos en el conversatorio titulado “Escenarios de comercio exterior ante la suspensión de la emergencia económica”, que tuvo lugar el 11 de febrero en el Laboratorio de Marketing de la universidad.
El evento, respaldado por AmCham, fue moderado por Mauricio Ortiz, director del Centro de Innovación y Desarrollo Sostenible del Gran Caribe de Uninorte. Contó con la participación de destacados panelistas como Erwin Blanco, socio de Blanco de Castro Abogados; José Salgado, socio de RSM Auditores; y Laura Reyes, gerente de Maxim Suramérica.
Riesgos Sancionatorios y Cumplimiento Normativo
Uno de los puntos centrales del debate fue el riesgo sancionatorio en Colombia. Según Erwin Blanco, este riesgo es especialmente crítico en el ámbito del comercio exterior, donde una sanción mal gestionada puede llevar a una empresa a la quiebra. En este contexto, enfatizó la necesidad de distinguir entre error y dolo: no todas las infracciones responden a intenciones fraudulentas, aunque el sistema sancionatorio a menudo no hace esta distinción con claridad. Esto obliga a las empresas a fortalecer sus procesos internos y contar con asesoría especializada para prevenir contingencias legales.
La incertidumbre fue otro concepto recurrente durante el conversatorio. Laura Reyes destacó que, aunque las sanciones son inevitables y deben cumplirse por mandato legal, lo verdaderamente problemático es la falta de certidumbre para los empresarios. A su juicio, el cumplimiento no solo depende del conocimiento normativo, sino también de entender cómo funcionan las instituciones. “Ponerle cara” a las autoridades y permitirles conocer directamente la operación empresarial facilita una relación más fluida y reduce riesgos innecesarios. Esta interrelación entre el sector privado y las instituciones públicas se convierte así en un activo estratégico.
Papel del Gerente y Estrategias Empresariales
Desde una perspectiva financiera y de control, José Salgado presentó una idea provocadora: ver a la DIAN como un “accionista oculto” dentro de las empresas. Esto implica que las decisiones empresariales deben considerar siempre el impacto fiscal y aduanero como parte integral del negocio, no como un asunto secundario. Coincidió con los demás panelistas en que es fundamental articular personas, tecnologías y herramientas, incluyendo sistemas de compliance aduanero, financiero y cambiario para gestionar adecuadamente los riesgos.
El rol del gerente también fue un tema clave durante el conversatorio. Ante la creciente complejidad normativa y operativa que enfrentan las empresas, los panelistas coincidieron en que los directivos deben apoyarse en expertos. Fortalecer los equipos con profesionales especializados no debe verse como un gasto, sino como una inversión estratégica esencial para conocer mejor a quién se compra o se vende, entender las cadenas de suministro y evaluar los riesgos asociados a cada operación.
Tendencias en Comercio Internacional
En cuanto a las tendencias relacionadas con el comercio de servicios, Erwin Blanco advirtió que, pese al crecimiento observado, persiste un desconocimiento sobre cómo abordar este ámbito desde lo normativo. Esto refuerza la necesidad imperiosa de contar con planes permanentes que respondan a cambios regulatorios o del mercado. Por su parte, Laura Reyes explicó que Maxim Suramérica respalda marcas propias pero también apuesta por ofrecer un servicio integral, acompañando estrechamente a empresas internacionales interesadas en operar en la región.
José Salgado profundizó sobre el potencial existente en la exportación de servicios, subrayando que las empresas no solo venden conocimiento sino también confianza y marca. En este contexto, la planeación fiscal se convierte en una herramienta crucial para rentabilizar negocios, aprovechando oportunidades como la deducción del IVA en exportaciones de servicios. La competitividad aquí no depende únicamente del precio; también está ligada a cumplir estándares internacionales de calidad y eficiencia.
Relaciones Comerciales con Estados Unidos
A lo largo del conversatorio se discutieron las oportunidades que presenta el mercado colombiano hacia Estados Unidos. Se recordó que la relación comercial entre ambos países tiene raíces históricas; desde 1991 Colombia ha transitado hacia mercados más amplios sin dejar atrás su integración sur-sur. Estados Unidos se ha consolidado como un socio estratégico tras la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), lo cual permitió pasar a relaciones bilaterales más sólidas.
A pesar de tensiones recientes provocadas por decisiones como aranceles impuestos bajo argumentos de seguridad nacional durante la administración Trump, los panelistas coincidieron en que el problema con Estados Unidos es coyuntural más que estructural. La relación está suficientemente consolidada para resistir cambios políticos temporales; sin embargo, subrayaron que diversificar mercados sigue siendo necesario pero debe hacerse gradualmente. En este sentido, cerca del 80 % de las operaciones de Maxim están concentradas en Estados Unidos mientras ya exploran oportunidades en Centro y Suramérica.
Nuevas Oportunidades Normativas Internacionales
Finalmente, se destacó la importancia crítica de converger normativas internacionales, especialmente en materia contable. Con la adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS), Colombia ha logrado alinearse con gran parte del mundo. Aunque Estados Unidos opera bajo un sistema diferente, se están buscando convergencias que representan oportunidades significativas para profesionales colombianos: contadores formados bajo IFRS pueden desempeñarse sin mayores barreras en mercados internacionales.
Cerrando el conversatorio quedó una reflexión sobre competitividad futura: según Erwin Blanco, hay una brecha entre la velocidad del comercio y aquella normativa que lo regula; se requieren mecanismos jurídicos más ágiles sin caer en herramientas políticas perjudiciales. Por su parte, Laura Reyes aumentó esta perspectiva señalando que Colombia es competitiva gracias a sus costos laborales y calidad humana; aunque países como México puedan tener ventajas coyunturales hoy día, a largo plazo serán solo uno más dentro del dinámico mercado global.