En el marco de la Semanade la Mujer, la UNED pone de relieve la labor de una de sus investigadoras, quien está generando un debate poco habitual en el ámbito académico. La profesora Andrea García-Santesmases ha publicado su ensayo titulado Un nuevo contrato sexual, donde examina cómo se transforma la sexualidad femenina en el contexto contemporáneo, así como el impacto del mercado, la cultura y las normas patriarcales en este proceso.
García-Santesmases, socióloga y antropóloga, es profesora de Trabajo Social en la UNED. Su investigación se centra en cómo el cuerpo, el género y la sexualidad son construcciones sociales que influyen en nuestras relaciones, deseos y normas. En su anterior obra, El cuerpo deseado (2023), abordó la conexión entre feminismo y anticapacitismo. Ahora, con Un nuevo contrato sexual, profundiza en las transformaciones actuales de la heterosexualidad y lo que denomina el mercado del deseo femenino.
El deseo femenino como nicho de mercado
La investigación comienza con una pregunta provocadora: ¿qué sucede cuando el deseo femenino se convierte en un nicho de mercado? El ensayo explora fenómenos cada vez más visibles, como el auge de los juguetes sexuales dirigidos a mujeres, la proliferación de terapias sobre sexualidad y servicios eróticos específicamente diseñados para ellas. A través de entrevistas con gigolós, acompañantes y masajistas tántricos, García-Santesmases analiza cómo se articula esta emergente industria y qué imaginarios reproduce.
La autora sostiene que muchos productos presentados como herramientas de liberación o empoderamiento femenino pueden, en realidad, perpetuar patrones tradicionales de género. La promesa de autonomía sexual convive con nuevas presiones: la mujer moderna debe ser deseante, experimentar placer y mantener un cuerpo constantemente atractivo.
Reproducción de roles tradicionales
Uno de los aspectos más innovadores del libro es su análisis sobre los servicios eróticos para mujeres. García-Santesmases no se limita a una perspectiva moralista; estudia las relaciones que surgen en estos encuentros y los significados que adquieren. Su hipótesis plantea que pagar por sexo no necesariamente altera las dinámicas de poder tradicionales. En muchos casos, se recrean guiones heteronormativos donde el hombre sigue siendo protagonista y la mujer busca ser deseada.
En este sentido, el pago actúa más como un marco que promete seguridad y control que como un verdadero cambio en la estructura del poder dentro de estas interacciones. Así, se reproduce una escena que refleja viejos esquemas de feminidad y masculinidad bajo nuevas formas.
Cambio generacional y desencanto
La investigación también aborda otro fenómeno relevante en los debates feministas actuales: el llamado heteropesimismo, un término que describe el creciente desencanto entre muchas mujeres hacia las relaciones heterosexuales. Frente a narrativas optimistas sobre la liberación sexual de décadas pasadas, algunas generaciones jóvenes cuestionan si esa promesa ha llevado realmente a relaciones más justas o satisfactorias. En este contexto, la mercantilización de la sexualidad aparece como una solución individual a problemas estructurales.
Para García-Santesmases, este escenario invita a repensar lo que ella denomina “un nuevo contrato sexual”: una reflexión colectiva sobre cómo construir relaciones basadas en la reciprocidad, el deseo y la igualdad, superando los guiones heredados.
Pionera en investigación desde la UNED
A través de su trabajo en la UNED, García-Santesmases desarrolla una línea investigativa que conecta sociología, feminismo y estudios culturales para analizar las transformaciones íntimas en las sociedades contemporáneas. Su enfoque resalta cómo incluso los aspectos más privados —como el deseo o las relaciones— están profundamente influenciados por estructuras sociales y económicas.
En un momento donde los debates sobre género y sexualidad son centrales en la conversación pública, su investigación ofrece una mirada crítica que desafía discursos simplificados sobre liberación o empoderamiento. Como señala su último ensayo, **la cuestión crucial podría no ser solo quién desea o quién paga**, sino qué modelos relacionales seguimos reproduciendo al hablar de libertad sexual.
Así, el trabajo de García-Santesmases se suma a las investigaciones desde la UNED que exploran cómo evolucionan las relaciones humanas y los deseos dentro del tejido social actual.