La Universidad CEU Cardenal Herrera ha llevado a cabo un emotivo homenaje a las víctimas del terrorismo, en el marco del Día Europeo en su memoria. Este acto institucional se realizó en los campus de Alfara del Patriarca y Elche, así como en la sede de Valencia, donde la comunidad universitaria se unió para recordar a quienes han sufrido la violencia terrorista.
Durante la ceremonia, el rector Higinio Marín destacó que “frente al odio: memoria, oración y solidaridad” son fundamentales para honrar a las víctimas. En su discurso, subrayó la importancia de este día para reafirmar el compromiso con la justicia y la paz, expresando solidaridad hacia aquellos que han enfrentado el dolor y la pérdida.
Ofrenda Floral y Oración por las Víctimas
El acto comenzó con una ofrenda floral dedicada a todas las víctimas del terrorismo, donde participaron María del Carmen García Sanfeliu, representando a los estudiantes, y María del Carmen Sanfeliu Alonso, en nombre del personal de la universidad. Posteriormente, el capellán mayor de la CEU UCH, Domingo Pacheco, dirigió una oración seguida de un minuto de silencio en honor a aquellos que han padecido las consecuencias de la violencia terrorista.
La ceremonia culminó con la lectura del Manifiesto por la Memoria y Dignidad de las Víctimas del Terrorismo, realizado por los estudiantes Gonzalo Escrig y Lucía Valderrama. Este manifiesto representa un llamado a mantener viva la memoria de quienes perdieron sus vidas o sufrieron daños irreparables debido al terrorismo.
Acompañamiento Institucional y Compromiso Social
El homenaje contó con la presencia de diversas autoridades civiles y militares, quienes se unieron a esta iniciativa promovida por el Observatorio CEU de Víctimas del Terrorismo. Este organismo tiene como objetivo fundamental preservar la memoria de las víctimas mientras fomenta una cultura de paz y convivencia entre todos los ciudadanos.
A través de estas acciones, la Universidad CEU Cardenal Herrera reafirma su compromiso no solo con los valores educativos, sino también con el respeto y reconocimiento hacia aquellos que han sufrido por actos violentos. La comunidad universitaria se une así en un mensaje claro: nunca olvidar lo ocurrido y trabajar juntos por un futuro más pacífico.