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La criminalización del periodismo afecta la libertad de prensa globalmente
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La criminalización del periodismo afecta la libertad de prensa globalmente

Por Álvaro Gómez Tornero
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alvarogomeztornerogmailcom/18/18/24
domingo 03 de mayo de 2026, 19:58h

La libertad de prensa se deteriora globalmente, con Europa del Este y Asia Central en crisis. Las leyes restrictivas y la represión estatal afectan gravemente a los periodistas en diversas regiones.

    Europa y Asia Central: un retroceso alarmante en la libertad de prensa

    En 2026, la región de Europa del Este y Asia Central (EEAC) se mantiene en el penúltimo lugar de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa. Mientras tanto, la Unión Europea y los Balcanes logran conservar la primera posición, a pesar de que el entorno para el ejercicio del periodismo se ha deteriorado notablemente.

    A excepción de Kosovo, que ha visto una mejora en su clasificación (84; +15), la tendencia general en los Balcanes Occidentales es negativa. Países como Albania (83; -3), Bosnia y Herzegovina (90; -4) y Serbia (104; -8) continúan siendo hostiles hacia el periodismo, con un ambiente propicio para la propaganda. En Europa del Este, Moldavia (31) se destaca como el único país con un entorno “bastante bueno” para los medios, mientras que todos los indicadores de la Clasificación muestran una caída, especialmente en lo que respecta al marco legal.

    Un marco legal represivo contra los medios

    Diversas dinámicas convergen para explicar este retroceso en la libertad de prensa en EEAC. La situación se asemeja a un laboratorio donde los valores son invertidos y una legalidad artificial favorece al poder a expensas de la información libre. En este contexto, Georgia (135) ha caído 21 puestos tras más de un año de crisis democrática y represión contra manifestaciones y su cobertura mediática. Las leyes restrictivas sobre “agentes extranjeros” y financiación de medios han contribuido a este deterioro del Estado de derecho.

    Armenia (50), ahora considerada “problemática”, también refleja esta caída debido a demandas abusivas por difamación y legislaciones disuasorias. En Kazajistán (149; -8), las presiones indirectas y un clima de impunidad han endurecido aún más el marco legal. Por su parte, países como Bielorrusia (165), Azerbaiyán (171), Rusia (172) y Turkmenistán (173) presentan algunas de las puntuaciones más bajas del mundo en cuanto a indicadores legales.

    Amenazas a la libertad de prensa en América Latina

    La situación de la libertad de prensa en América Latina es igualmente preocupante, habiendo perdido 14 puntos desde 2022 en la Clasificación Mundial. Esta caída es comparable con las regiones más difíciles para el periodismo, como Europa del Este y Oriente Medio.

    Estados Unidos, los periodistas enfrentan no solo dificultades económicas sino también ataques institucionales bajo el mandato del expresidente Donald Trump. La administración ha utilizado recortes presupuestarios a emisoras públicas como NPR y PBS, además de promover investigaciones judiciales motivadas políticamente contra medios críticos.

    Argentina, bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, ha visto descender su clasificación a 98 (-11 puestos). Desde 2022 acumula una pérdida total superior a 69 posiciones debido al creciente hostigamiento institucional hacia los medios. De manera similar, El Salvador (143; -8) continúa descendiendo desde que Nayib Bukele asumió el poder en 2019.

    Censura y conflictos en Oriente Medio-Norte de África

    La región MENA enfrenta un panorama sombrío para la libertad de prensa, con 18 de sus 19 países clasificados como “muy graves” o “difíciles”. En este contexto complejo, destaca Siria (141; +36), que ha experimentado una mejora histórica tras la caída del régimen anterior.

    Catar, por otro lado, mantiene su primer puesto regional gracias a reformas jurídicas previas al Mundial. Sin embargo, Israel ve cómo su situación se deteriora debido al endurecimiento de las leyes antiterroristas contra periodistas palestinos y extranjeros.

    African Sub-Saharan: Inestabilidad política afecta gravemente a los medios

    A medida que avanza 2026, África subsahariana enfrenta una amenaza sin precedentes para la libertad de prensa. Los conflictos armados y las presiones económicas han llevado a que 24 países sean considerados con situaciones “difíciles” o “muy graves”. Entre ellos destacan Ruanda (139), Etiopía (148) y Eritrea (180), este último ocupando nuevamente el último lugar mundial.

    Níger, por ejemplo, ha registrado el mayor descenso global (-37) debido al uso abusivo del poder militar contra periodistas. La criminalización del periodismo se intensifica mientras las juntas militares restringen severamente el espacio cívico.

    Tendencias preocupantes en Asia-Pacífico: autoritarismo creciente

    A nivel global, Asia-Pacífico se posiciona entre las regiones más represivas respecto a la libertad de prensa. Aunque muchos países reconocen formalmente este derecho, su aplicación práctica es escasa. El caso extremo es Corea del Norte (179), donde cualquier forma de prensa independiente está prohibida.

    China, por su parte, continúa siendo la mayor cárcel del mundo para periodistas con 121 detenidos. Su modelo represivo inspira regímenes cercanos como Vietnam o Birmania donde las leyes anti-ciberseguridad sirven para silenciar voces críticas.

    A pesar del contexto adverso generalizado, algunos países como Nueva Zelanda siguen destacándose por ofrecer entornos relativamente protectores para los medios.

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