Un reciente estudio global realizado por EasyVista revela que más del 90 % de las organizaciones ya están incorporando la inteligencia artificial (IA) en la gestión de servicios de TI. Sin embargo, solo un escaso 12 % cuenta con la madurez operativa necesaria para aprovechar todo el potencial que esta tecnología ofrece.
Claves de la noticia
Alta adopción de IA
Más del 90 % de las empresas usan IA en TI.
Baja madurez operativa
Solo el 12 % tiene procesos maduros.
Obstáculos en la implementación
Falta de recursos y competencias limitan el avance.
El informe destaca una creciente brecha entre las aspiraciones digitales de las empresas y su capacidad operativa. A pesar de que la inversión en inteligencia artificial, automatización y soluciones en la nube nunca ha sido tan alta, las operaciones de TI no están evolucionando al mismo ritmo. Esto genera barreras estructurales que dificultan una implementación uniforme y efectiva de estas iniciativas.
Ismael Sabbagh, Country Manager de España en EasyVista, señala: “La verdadera línea divisoria ya no radica en el acceso a la tecnología. Las organizaciones han comenzado a adoptar la IA. El verdadero reto reside ahora en la capacidad de las operaciones de TI para respaldar la transformación digital y las operaciones impulsadas por IA.” Según Sabbagh, sin una mayor integración y gobernanza en los procesos, es complicado industrializar las iniciativas de IA dentro de las empresas.
Desigualdad en la madurez operativa
A pesar de que el 48 % de las organizaciones afirma tener procesos estructurados en ITSM, solo un 12 % puede considerarse verdaderamente madura y proactiva. Más del 40 % todavía opera con enfoques reactivos, mientras que casi una cuarta parte depende de sistemas básicos de tickets.
Diversos obstáculos limitan la implementación a gran escala de la IA: un 38 % menciona restricciones presupuestarias, un 36 % carece de competencias informáticas adecuadas, y un 35 % enfrenta problemas por falta de integración entre herramientas.
Retos operativos ante la adopción de IA
A pesar del creciente uso de IA para tareas como seguimiento de activos y asistencia al usuario mediante chatbots, persisten retos significativos. Las preocupaciones sobre seguridad y confidencialidad afectan al 23 % , mientras que un 18 % se enfrenta a dificultades en la integración y un 13 % carece del conocimiento necesario.
El estudio también resalta una tendencia hacia una mayor convergencia entre los equipos de TI y seguridad. Más del 54 % ya implementa workflows interconectados, y cerca del 60 % realiza revisiones conjuntas tras incidentes. Esta colaboración se está volviendo crucial para mejorar la resiliencia operativa y optimizar el funcionamiento efectivo de la IA dentro de estos procesos interconectados.