Un reciente ensayo clínico, que cuenta con la participación de la Universitat Rovira i Virgili (URV), investiga si la incorporación de actividades sociales, lúdicas y musicales en el proceso de rehabilitación puede mejorar la recuperación funcional, cognitiva y emocional de los pacientes tras un ictus. Este periodo crítico, que se presenta en las primeras semanas después del accidente cerebrovascular, es fundamental para aprovechar la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del sistema nervioso para reorganizarse y formar nuevas conexiones. Con esta premisa, un equipo del Hospital del Mar y la EUIT Centre Universitari ha puesto en marcha el ensayo RehArt.
Claves de la noticia
Nuevo enfoque en rehabilitación
Se incorporan actividades lúdicas a la terapia.
Entorno enriquecido en España
Primera unidad con este concepto en el país.
Evaluación multidimensional
Se medirán efectos clínicos y económicos.
El ensayo RehArt tiene como objetivo evaluar cómo estas actividades pueden complementar las terapias convencionales sin sustituirlas. Se lleva a cabo en la Unidad de Rehabilitación Neurológica del Centre Esperança, donde se ha creado un primer entorno enriquecido en España. Según Jennifer Grau Sánchez, coordinadora del Grupo de Investigación OCCARE, este espacio busca ofrecer a los pacientes oportunidades para participar en actividades significativas fuera de las sesiones de terapia, promoviendo una forma más activa y estimulante de entender su rehabilitación.
Este entorno ha sido diseñado para que los pacientes puedan continuar desarrollando sus intereses y aficiones durante su estancia hospitalaria. Las instalaciones incluyen libros, juegos de mesa, material artístico y recursos para actividades como jardinería interior. Además, se fomenta la participación de familiares y cuidadores, quienes pueden contribuir con materiales relacionados con los intereses de los pacientes.
Criterios del estudio
El diseño del espacio se realizó mediante un proceso participativo que involucró a más de cien personas entre pacientes, familiares y profesionales sanitarios. El objetivo era crear un ambiente que se alejara de la imagen tradicional del hospital y favoreciera tanto la motivación como la autonomía durante el proceso de recuperación.
Cindry Ramírez Fuentes, médica adjunta del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital del Mar, señala que estimular a los pacientes en las primeras semanas después del ictus puede acelerar su rehabilitación al promover esa plasticidad cerebral tan crucial. Los participantes asisten a sesiones grupales guiadas por una terapeuta ocupacional cinco días a la semana. Estas sesiones son personalizadas según los intereses individuales e incluyen un enfoque especial hacia la música.
El ensayo contempla trabajar con noventa personas que hayan sufrido un ictus moderado o severo. Los participantes serán distribuidos aleatoriamente en tres grupos: uno recibirá solo rehabilitación convencional; otro combinará dicha rehabilitación con actividades en el entorno enriquecido; y un tercero complementará su tratamiento habitual con actividades individualizadas dentro de su habitación.
Análisis integral del impacto
Los investigadores evaluarán diversos aspectos relacionados con la evolución clínica de los participantes: desde su capacidad funcional hasta su estado emocional y calidad de vida. Las valoraciones se llevarán a cabo al ingreso, al alta hospitalaria y un mes después de finalizar el tratamiento para determinar si los beneficios obtenidos perduran en el tiempo.
Aparte de los resultados clínicos, también se analizará la viabilidad económica de implementar estas intervenciones dentro del sistema sanitario. Misericòrdia Carles-Lavila, profesora del Departamento de Economía de la URV, enfatiza que conocer no solo si una intervención es efectiva sino también qué recursos requiere es clave para tomar decisiones eficientes y sostenibles sobre futuras implementaciones.
Con una treintena de participantes ya inscritos en el estudio, los resultados permitirán determinar si estos entornos enriquecidos pueden convertirse en herramientas complementarias efectivas para mejorar la rehabilitación tras un ictus. Este proyecto está financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades dentro de la convocatoria Generación del Conocimiento.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué es el ensayo clínico RehArt y cuál es su objetivo?
El ensayo clínico RehArt evalúa si incorporar actividades sociales, lúdicas y musicales a la rehabilitación de pacientes que han sufrido un ictus mejora su recuperación funcional, cognitiva y emocional. Se centra en las primeras semanas tras el ictus, un periodo crítico para la plasticidad cerebral.
¿Cómo se estructura el entorno enriquecido para los pacientes?
El entorno enriquecido permite a los pacientes participar en actividades significativas relacionadas con sus intereses y aficiones durante su hospitalización. Este espacio incluye libros, juegos de mesa, material artístico y recursos para actividades de jardinería, fomentando la participación activa de familiares y cuidadores.
¿Qué tipos de actividades se realizan en el entorno enriquecido?
Los participantes asisten a sesiones grupales guiadas por una terapeuta ocupacional, donde las actividades son personalizadas según los intereses de cada paciente e incluyen un enfoque especial en la música, que ha mostrado beneficios en la recuperación neurológica.
¿Qué aspectos se evaluarán en los participantes del estudio?
Se evaluará la evolución de los participantes en términos de capacidad funcional para realizar actividades cotidianas, función motora, capacidades cognitivas, estado emocional y calidad de vida. Las valoraciones se realizarán al ingreso, al alta hospitalaria y un mes después del tratamiento.