Antonio Farreny Gómez Puente, académico de la Universidad Veracruzana Intercultural (UV-Intercultural), ha estado llevando a cabo una investigación significativa en la microrregión de La Chinantla. Su trabajo se centra en la productividad agrícola y busca abordar los problemas socioambientales que afectan a esta área.
Durante su charla titulada “La etnografía como metodología para comprender los cambios en el uso del suelo en una microrregión de La Chinantla”, Farreny enfatizó la importancia de que la antropología no solo analice, sino que también contribuya activamente a la solución de estos problemas. En este sentido, propuso integrar métodos cualitativos y cuantitativos junto con conocimientos biofísicos, considerando el impacto del cambio en el uso del suelo.
Desafíos en la Investigación Antropológica
El investigador fundamentó su disertación en un estudio realizado en San Juan Lalana, Oaxaca, un territorio ganadero adyacente a Playa Vicente, Veracruz. Aquí, destacó los retos que enfrenta al realizar trabajo de campo en una región marcada por el narcotráfico. Resaltó cómo los cambios en el uso del suelo están influenciados por factores como la migración, las modificaciones en las prácticas agrícolas y el clientelismo político.
Farreny también abordó el tema del bajo rendimiento agrícola y los efectos negativos de la ganadería sobre el medio ambiente. Su análisis incluyó datos cualitativos obtenidos a través de observaciones participativas e historias de vida, así como datos cuantitativos derivados de análisis de suelo.
Resultados y Conclusiones del Estudio
Los resultados revelaron una baja productividad tanto en la milpa, con apenas 422 kilogramos por hectárea, como en el café, que alcanzó solo 77.76 kilos por hectárea. Además, se identificaron cinco tipos de uso y cubierta del suelo: acahuales conservados, acahuales asociados a milpas temporales, áreas de siembra de tonamil, cafetales de sombra y pastizales para ganado.
Las causas detrás del cambio en el uso del suelo fueron atribuidas a una lógica territorial que obstaculiza un mercado eficiente de tierras y a la degradación de suelos tropicales. También mencionó cómo las políticas públicas favorecen la ganadería convencional y cómo esto impacta negativamente en las comunidades locales.
Implicaciones para el Futuro
Farreny concluyó que es esencial asociar la etnografía con otros conocimientos y métodos antropológicos para abordar adecuadamente los desafíos socioambientales actuales. La integración efectiva de estas disciplinas podría facilitar soluciones más sostenibles y adaptadas a las realidades locales.