La gentrificación se ha convertido en un tema de creciente preocupación en las ciudades, especialmente en la Ciudad de México, donde su impacto se siente con fuerza. Este fenómeno, que implica el desplazamiento de habitantes de bajos ingresos debido al aumento del valor del suelo y la vivienda, ha sido objeto de análisis por parte de especialistas y académicos.
Durante la Semana de Sociología Urbana, celebrada en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), se discutieron las raíces estructurales de la gentrificación. Investigadores y autoridades coincidieron en que este proceso es resultado de decisiones económicas y políticas que redefinen quién puede habitar la metrópoli y bajo qué condiciones.
Impactos Sociales y Económicos de la Gentrificación
El aumento del valor del suelo, junto con el encarecimiento de los alquileres, transforma profundamente la vida cotidiana en vecindarios tradicionales. Estas dinámicas no solo elevan los costos de vida, sino que también alteran las redes comunitarias, provocando el éxodo de quienes no pueden afrontar estos nuevos gastos.
El doctor Inti Muñoz Santini, director del Instituto de Vivienda de la Ciudad de México, subrayó que este cambio actúa como una fuerza expulsora. A medida que los precios aumentan, los residentes originales pierden su capacidad para permanecer en sus hogares. Esta situación erosiona el tejido social y demanda políticas integrales que reconozcan el inmueble como un derecho humano más que como una mercancía.
Estrategias para Mitigar Efectos Negativos
En respuesta a esta problemática, se presentó la estrategia “Bando 1”, que incluye 14 medidas diseñadas para mitigar los efectos adversos de la revitalización urbana. Su objetivo es frenar el incremento descontrolado de tarifas y proteger a las poblaciones con arraigo histórico, asegurando que puedan conservar su lugar en sus comunidades.
El debate académico también abordó el concepto La ciudad en disputa, que resalta la lucha legislativa por el acceso a espacios urbanos frente a dinámicas excluyentes. Los participantes enfatizaron que garantizar este acceso requiere acciones concretas para enfrentar la presión inmobiliaria y evitar la turistificación y homogenización urbana.
Cambio Social y Resistencia Comunitaria
El licenciado Fernando Rosique Briseño, representante del colectivo Titlani, argumentó que la reurbanización no debe ser vista como una mejora urbana, sino como una disputa territorial. Según él, los recursos inmobiliarios están desplazando a sectores vulnerables dentro del modelo neoliberal actual, que prioriza la propiedad privada sobre las necesidades sociales.
Rosique Briseño destacó cómo el aumento en los arriendos ha llevado al cierre de negocios tradicionales en áreas como Roma y Juárez, reemplazándolos por establecimientos dirigidos a un público más adinerado. Esto obliga a familias con raíces profundas a trasladarse a zonas periféricas como Iztapalapa o Tláhuac, generando nuevos retos relacionados con movilidad e infraestructura.
Llamado a la Acción Colectiva
A medida que avanza este fenómeno urbano, los residentes han comenzado a organizarse mediante foros y movilizaciones vecinales para exigir leyes justas sobre rentas. Demandas similares han surgido en barrios como San Pedro de los Pinos y Doctores, donde los ciudadanos buscan regular el acaparamiento territorial por grandes inversionistas.
Las conclusiones del encuentro señalaron que la gentrificación no es un proceso natural; surge de políticas e incentivos hacia el mercado inmobiliario sin regulaciones adecuadas. Por ello, se requiere una acción coordinada entre autoridades, expertos y ciudadanos para implementar un modelo urbano inclusivo.
Finalmente, el diagnóstico resaltó que el acceso a un espacio digno debe estar garantizado mediante montos asequibles y condiciones adecuadas para mantener vivas las historias comunitarias construidas durante décadas. Sin estas medidas efectivas, lo que se ha denominado "expulsión silenciosa" seguirá ampliando las desigualdades urbanas.
Este importante evento fue organizado por el Área de Sociología Urbana junto con la Maestría y Doctorado en Sociología de la UAM.