La UNED se integra en un consorcio internacional para llevar a cabo el proyecto europeo CIRCE, cuyo objetivo es la valorización inclusiva del patrimonio cultural controvertido en los puertos mediterráneos y más allá. Esta iniciativa, que cuenta con una financiación de 850.000 euros, está respaldada por la Unión Europea y comenzará en enero de 2026, extendiéndose durante cuatro años.
El proyecto CIRCE sucede al anterior COST Action Islamic Legacy, también coordinado por la UNED y reconocido con el prestigioso premio Europa Nostra. Según el catedrático Borja Franco Llopis, quien lidera esta nueva iniciativa, se trata de “una continuidad de una línea de investigación que ha posicionado a la UNED como un referente en los debates europeos sobre patrimonio cultural y memoria histórica”.
Un enfoque innovador en la investigación del patrimonio cultural
Aprovechando la experiencia acumulada, la Università di Macerata, bajo la dirección del profesor Giuseppe Capriotti, ha impulsado esta acción denominada Marie Curie Staff Exchanges, donde la UNED participa como miembro asociado. Este proyecto se alinea con las prioridades europeas que buscan repensar el patrimonio desde enfoques inclusivos y decoloniales, ampliando así el espectro más allá de los casos tradicionalmente estudiados.
CIRCE se enfrenta a uno de los grandes desafíos actuales: la gestión del denominado Patrimonio Cultural Controvertido. Este tipo de patrimonio está vinculado a conflictos históricos, memorias difíciles y narrativas disputadas. Franco Llopis señala que este patrimonio “ha sido frecuentemente malinterpretado, representado de manera sesgada o incluso borrado debido a la falta de estrategias coherentes para su identificación, interpretación y gestión”.
Objetivos claros para un futuro compartido
El proyecto CIRCE se estructura en torno a tres objetivos fundamentales: desarrollar un marco conceptual y metodológico para identificar e interpretar el Patrimonio Cultural Controvertido; co-crear herramientas para su valorización social, incluyendo un glosario multilingüe y un Atlas del Patrimonio Cultural Controvertido; y establecer programas de formación dirigidos a profesionales del patrimonio cultural y turismo, que incluirán un MOOC y directrices específicas para instituciones culturales.
Estos objetivos serán implementados mediante una red internacional de estudios de caso centrados en contextos especialmente sensibles, tales como el patrimonio cultural judío y antijudío, los legados islámicos y otomanos, así como las memorias relacionadas con la negritud y la esclavitud en el Mediterráneo y el océano Índico. “Es fundamental ampliar el foco y prestar atención a historias que han permanecido tradicionalmente en los márgenes”, enfatiza Franco Llopis.
CIRCE: Un camino hacia la inclusión social
En contraste con una tradición académica que ha estado mayoritariamente enfocada en monumentos coloniales o regímenes totalitarios, CIRCE propone un enfoque participativo y decolonial. Esta estrategia busca integrar la colaboración artística junto con las comunidades locales. “El objetivo es transformar el patrimonio controvertido en un recurso cultural compartido que fomente el diálogo intercultural, la inclusión social y una reflexión crítica en un contexto global en constante cambio”, concluye Franco.
Las primeras reuniones del proyecto se llevaron a cabo online entre el 13 y el 15 de enero de 2026. En representación de la UNED, Borja Franco Llopis coordina este esfuerzo colaborativo junto a otros destacados miembros como Adrián Fernández Almoguera, Ana Echevarría Arsuaga, Antonio García Espada, Antonio Urquízar Herrera, Elena Paulino Montero, Iñigo Almela, Laura López Zunzunegui y María Luisa Ricci.